30 de marzo de 2015

MIMBRES DE ABRIL



MIMBRES DE  ABRIL

Agradezco de abril su luz temprana,
bucólico argumento.
Los aromas y trinos de su acento
dibujan mi nirvana.
Agradecida estoy a su mañana
con flores por sustento.
Un cálido y lumínico momento
de la campiña emana.

Llega mi gratitud hasta su orilla
de cristalino anhelo,
la red de sus urdimbres,
y sus auras recorren mis mejillas;
dulce y sutil pañuelo
tejido con sus mimbres.

María Bote
abril de 2015

Anita





No sé qué me pasa, pero cada vez me siento más alejada de los fastos  y festejos con que anualmente nos  bombardean los medios de comunicación, cuando llega el 8 de Marzo. ¿Será la edad?, me pregunto.  ¿Será que me estoy convirtiendo en una escéptica?  Me doy cuenta de que no soporto los discursos de género. ¡Hay tan pocas voces originales!  Es tan difícil escuchar algo que me haga prestar atención, entusiasmarme; algo verdaderamente motivador. Todo me resulta “requetesabido”, pero, sobre todo,  repetitivo y sin alma.
    
Por eso, esa tarde, cuando Anita, con la dulzura y la fuerza que la caracterizan, levantó su voz para recordar el dolor de las mujeres que se marchan, que cruzan el Atlántico,  dejando atrás a sus hijos, la sala quedó en silencio y se percibió una suerte de estremecimiento general. También ella está inmersa en esa aventura, pero se siente acompañada en el camino que tiene por delante... y lo agradece con ese exceso de humildad de algunos pobres,  que acompaña con su eterna sonrisa de niña bondadosa que aún cree en muchas cosas. Su imagen la delata; la hermosa y negrísima trenza con que suele peinarse, habla de su origen y también de su resistencia a dejar de ser lo que es: una joven mujer que aún guarda en lo más hondo,  el misterioso encanto de lo genuino, eso de lo que estamos tan faltos.  

28 de marzo de 2015

HAIKUS DE LA MUJER


HAIKUS DE LA MUJER
(EN SUS EDADES))

Son las auroras
alburas de la infancia,
soles futuros.

Jazmín y rosas,
canciones y poemas:
la juventud.

Aguas y juncos,
fusión de leche y miel:
las plenitudes.

Flor sin retorno,
transparente y serena:
la madurez.

Nubes grisáceas
soslayando ternuras
en los ocasos.

Árbol frondoso
con nidales de vida:
luz de mujer.


María Bote