1 de agosto de 2014

El mes del tema libre




El tema correspondiente al mes de Agosto será tema libre. Cada miembro del blog podrá escribir y expresar lo que quiera y sobre el tema que prefiera desde diferentes ópticas y recursos. Asi que, avivad vuestra imaginación, y pensad sobre qué os gustaría escribir, y el género en el que deseáis expresaros, ya sea narrativo, lírico, dramático o didáctico. 

Y otra cosa, este mes de Agosto no es necesario que cumpláis la norma de guardar un plazo de 48 horas con la entrada anteriormente publicada. Podéis publicar vuestra aportación cuando queráis, cuando os venga bien, cuando lo deseéis. Pero recordad que esto, solo estará permitido durante el mes de Agosto.

Os animo a que participéis en el blog con vuestras entradas y, aunque estéis de vacaciones, seguramente tendréis algún momento libre para contarnos, por ejemplo, qué tal lo estáis pasando este verano que parecía que nunca iba a llegar y que ahora nos abrasa.


29 de julio de 2014

Nosotros los viejos.



Cuando yo nací mi madre casi tenía 30 años.

No es mucho. Y menos ahora que ser madre, primeriza, a los 40 empieza a ser casi normal.
Pero 30 años de diferencia es mucho cuando te acercas al ocaso de la vida.
Cuando mi madre tenía la edad que yo tengo ahora, yo tenía 40.


¡Que diferencia! Ella una anciana achacosa, con pocas energías y con ganas de que la cuiden.
Yo, una mujer hecha y derecha en plena carrera, trabajando fuera de casa, ocupándote de la educación de tus hijos, de la vida social, haciendo y promocionando el deporte...

Y no. No comprendía que mi madre pudiese estar cansada. ¿Como puedes estar cansada si no haces nada?

Ahora que yo tengo la edad que ella tenía entonces, empiezo a comprenderla...

Pero hay una gran diferencia. Mi madre había tirado la toalla.
Yo lucho contra mi cansancio. Y sigo,  lo más activa posible.

Creo que ese es el mérito de nuestra generación.
Cansadas, llenas de achaques,  pero con la mirada levantada dispuestas a seguir disfrutando de la vida, explorando mundos nuevos...
Ya no tenemos la idea de no contar, de ver la vida pasar sin estar en ella.
Ahora, el futuro es nuestro (aunque sea  un futuro cortito).




P.D. Esta mañana entablé conversación en la piscina con una señora mayor que yo. La veía todos los días nadar  como mínimo media hora. La vi algo más torpe que el verano anterior y no pude resistir preguntarle la edad.
86 años me dijo. Y sonriente volvió a entrar en el agua. Ahora le toca 5 largos de espalda.
Después de nadar se tumba en la sombra a leer un libro. Yo me voy. Ella se queda. "Hasta mañana", nos despedimos.