13 de junio de 2016

El humor en la sinceridad…

Lo que cuesta ser sincero
En la iglesia dos compadres van a confesarse. Al llegar al confesorio ven que hay dos filas, una está extremadamente larga y en la otra hay dos personas. Así que le preguntan a una de las señoras que está formada:
Disculpe señora, ¿por qué en la otra fila no hay casi nadie y esta está tan llena de gente? Es que el padre de aquí está sordo.
Sin-cero
¿Qué le dijo un número 3 a un número 30?
Para ser como yo, tienes que ser sincero.

5 de junio de 2016

Cuidado con la sinceridad

La sinceridad la defendemos con ímpetu, la utilizamos y la declamamos enarbolando la bandera de que nada mejor que la verdad, en la sinceridad nos apoyamos para decir lo que decimos sin pensar en las consecuencias, pero es que “somos sinceros”.
La sinceridad duele cuando somos los receptores, incluso nos humilla, la sinceridad cuando nos la profieren ya no es tan bonita, ya no merece nuestras alabanzas, las sinceridad puede causar un daño irremediable.
Cuidemos la sinceridad, que no sea un arma, que no sea un escudo, hay métodos y modos de ser sincero, y formas y disposición de encajar la sinceridad, nunca dejemos sola a la sinceridad siempre debe ir de la mano del respeto y de la educación.


Ni es necesario decir todo lo que pensamos ni lo es decir lo contrario de lo que pensamos.