23 de abril de 2014

Amistad a lo largo



Pasan lentos los días
y muchas veces estuvimos solos.
Pero luego hay momentos felices
para dejarse ser en amistad.
            
      Mirad:
somos nosotros.

Un destino condujo diestramente
las horas, y brotó la compañía.
Llegaban noches. Al amor de ellas
nosotros encendíamos palabras,
las palabras que luego abandonamos
para subir a más:
empezamos a ser los compañeros
que se conocen
por encima de la voz o de la seña.
Ahora sí. Pueden alzarse
las gentiles palabras
-ésas que ya no dicen cosas-,
flotar ligeramente sobre el aire;
porque estamos nosotros enzarzados
en mundo, sarmentosos
de historia acumulada,
y está la compañía que formamos plena,
frondosa de presencias.
Detrás de cada uno
vela su casa, el campo, la distancia.
            
Pero callad.
Quiero deciros algo.
Sólo quiero deciros que estamos todos juntos.
A veces, al hablar, alguno olvida
su brazo sobre el mío,
y yo aunque esté callado doy las gracias,
porque hay paz en los cuerpos y en nosotros.
Quiero deciros cómo trajimos
nuestras vidas aquí, para contarlas.
Largamente, los unos con los otros
en el rincón hablamos, tantos meses!
que nos sabemos bien, y en el recuerdo
el júbilo es igual a la tristeza.
Para nosotros el dolor es tierno.
            
Ay el tiempo! Ya todo se comprende.

Jaime Gil de Biedma


21 de abril de 2014

Toma mi mano: AMIGA.



Imagen: María Zeldis


A veces la vida nos sorprende
en ese instante,
 levantados los ojos al frente
del presente amargo ,
de la imagen nuestra reflejada
en las pupilas de aquella amiga
que hacía días no veías.
Antaño,
una luz anudaba ilusiones en su mirada
Hoy,
es amargo lamento perdido en la oscuridad.
La sonrisa 
en la fresa de sus labios,
mudó al viejo papel de su piel arrugada.
El porte altivo de su recto talle,
se dobla en peligrosa curva
que oculta los hombros
y anula el cuello.
La cantarina voz
de dulces melodías,
es un ronco grito ahogado al nacer.
Y la oscura noche
apaga el día,
cuando la querida amiga
cae rota a sus píes.
Mascab
30-09-2013
(a mi querida amiga
 Rosa Mª Vizuete)

19 de abril de 2014

El amigo





No envidiéis mi alegría, mi salud ni mi canto;
no envidiéis lo que sueño, ni envidiéis lo que digo.
Todo eso vale poco, por más que cueste tanto...
Pero, eso sí: envidiadme la amistad de este amigo.

Envidiadme la gloria de esta firme confianza
cuyo sentir profundo ni en bien ni en mal se altera,
porque yo siento mío lo que su mano alcanza,
y en él es permanente mi dicha pasajera.

Envidiadme este amigo que me mira de frente,
pues ni lo acerca el triunfo ni lo aleja el fracaso,
y él madura en espiga lo que en mí fue simiente,
y yo duermo en su lecho pero él bebe en mi vaso.

No importa si estoy solo, pues siempre está conmigo,
y mis propias arrugas lo van haciendo viejo...
Ah, sí, envidiadme todos la amistad de este amigo
que refleja mi espejo.


Autor: José Ángel Buesa


17 de abril de 2014

AMISTAD REAL



¡Dichosa la persona que pueda contar con la amistad, con la verdadera amistad! La amistad verdadera es aquella que se da sin esperar nada a cambio, sin ningún ánimo de lucro. Es aquella que se siente cuanto menos se lo espera. ¡Cuántas veces se ha errado en ello! ¡Cuántas veces se ha tenido de la persona que menos se esperaba!
¿Se elige la amistad o, acaso llega a cada cual sin avisar? ¿Se ha de cambiar con la amistad o hay que ser como cada cual es?

Verdadero regalo y tesoro es hallarla; y verdadero dolor el creer que existía cuando no había nada, cuando sólo era una máscara encubriendo tan preciado significado.
Nada hay más hermoso que dar y recibir amistad: confianza, sinceridad, cariño, empatía, voluntad, respeto y, si es sana, longevidad.

Una amistad verdadera, real, no debiera morir jamás; la distancia sería inalcanzable pues la cercanía es lo que en ella debiera habitar.
Triste es hallar su ausencia aunque, a veces, como suele decirse "es mejor estar sólo que mal acompañado".

La persona necesita de amistad, de comprensión, de calor humano; sin embargo, no siempre esto sucede.
Amistades se pueden hallar físicamente como a través de la red. El engaño, la falsedad, así como la sinceridad y la existencia de tan preciado tesoro existen en ambos casos. En cualquier caso, existe esa conexión que proporciona el sentimiento de conocerse, de acortar distancias, de intercambiar impresiones, sentimientos, deseos...

¿Hay alguien que no desee amistad? ¿Qué hace el hallar verdadera amistad o sentir la fría soledad? Hay mucha soledad y hay verdadera amistad. Otra cosa son conocidos, compañeros, personas que rodean a cada cual; pero amistad, lo que se dice amistad, aparentemente existe para aquellos que no tienen hombro en quién arrimar, confianza en la que basar, inestabilidad en las personas con las cuáles cree que puede contar.

         La verdadera amistad es un tesoro, algo que llena al corazón y le hace levantar aun cuando el sentido de su vida no tenga sentido alguno. Una verdadera amistad jamás reprocha lo que ha hecho por otra, pues el verdadero valor de la misma reside que cuanto se hace se hace con el corazón y con el cariño y eso es algo ... que jamás es reprochable.


         NO HAY TAN INTENSO TESORO COMO UNA AMISTAD REAL.