7 de noviembre de 2009

Hoy no es una realidad todavía



********

Hoy has roto la promesa de levantarte temprano. El ruido de una puerta al cerrarse te despierta sobresaltada. ¡Las diez! Buscas con tus ojos la luz que se supone se lleva a estas horas. Para no variar el sol no se toma la molestia de aparecer, precisamente ahora que intentas alcanzar ese lugar en la dura competencia que es la vida. Olvídalo todo, el ayer y lo que vendrá. Hoy es momento de tomar tus propias riendas y buscar el sitio que te corresponde. Hoy, siempre hoy. El tiempo se te hace largo esperando, y sientes temor de que una amalgama de impedimentos ponga trabas en el recién empezado camino, que un furioso oleaje de contratiempos te arrastre a ese espacio árido de desengaños, y no olvidas que para tí no han sido brillantes todos los días, que el desencanto se oculta tras una sonrisa fugaz, que te es familiar la decepción. Sí, temes; al mismo tiempo sientes la necesidad de desafiar cualquier impedimento que se te presente porque aún no eres hoy lo que ayer querías …

Te sacudes el sueño pesado que quita la transparencia a tus ideas esta mañana. Ni siquiera el primer café templa tus nervios. Las horas son lentas, la espera la llenas con recuerdos e imágenes de una deseada calma y seguridad, de independencia. Pero quedan aún las dudas y el temor al pensar que no vas a encontrar esa mano tendida, un atajo que te alivie la distancia. No falta mucho para saber la respuesta. Recupera la calma; hoy no es todavía una realidad. Mañana ....

5 comentarios:

Prometeo dijo...

Pensamientos, deseos, cambiantes como el vuelo de una hoja en otoño, como las carrera de un niño que aprende a andar por un mundo donde todo es magia y color y sonido; son capricho y somos caprichosos pero, al final, somo sy seremos perosnas...un abarzo.

Montarto dijo...

Que dura es muchas veces la nueva oportunidad en algo trascendente, como bien describes en este texto. No obstante siempre tenemos, o deberíamos tener, un recurso milenario: la fe.La fe, antes que la confianza o la seguridad en uno mismo, es el gran aliado del ser humano que proviene de la dimensión sobrenatural (no necesariamente religiosa), la fe ante cualquier reto como un don mágico.
Las decepciones, como los errores, son útiles en la vida, siempre y cuando aprendamos de ellos, tal y como señalaba Karl Popper.

mia dijo...

"Mañana"... es la traba más grande que a título personal me ha tocado superar...

Kim Basinguer dijo...

Vivimos unos momentos, que hace que tener esperanza y fe sea cada vez mas dificil.

reina dijo...

Mientras exista mañana no se pierde la esperanza...

Trazando caminos | Template by - Abdul Munir - 2008