31 de enero de 2009

Un largo silencio... gracias a vuestra presencia



El sonido se da en las artes como también en la vida cotidiana. El sonido fluye en lo existencial, en lo vital, como también en la aparente “frivolidad” del arte.

Meme
nos dejó unos excelentes videos sobre el pensamiento y el arte basados en el misterioso poder que propicia el silencio. Más adelante nos ofreció un vídeo de Marcel Marcel junto con sus sabios pensamientos: “el silencio no tiene límites; para mí, los límites los pone la palabra” Su última entrega fue la actuación del genial Pablo Milanes cantando los versos de Nicolas Guillén “De qué callada manera”

¿Quién le dijo que yo era
risa siempre, nunca llanto,
como si fuera
la primavera?
¡No soy tanto!

En cambio, ¡Qué espiritual
que usted me brinde una rosa
de su rosal principal!

De que callada manera
se me adentra usted sonriendo,
como si fuera la primavera
¡Yo, muriendo!”


También nos acercó a la sabiduría de Octavio Paz:

Así como del fondo de la música
brota una nota
que mientras vibra crece y se adelgaza
hasta que en otra música enmudece,
brota del fondo del silencio
otro silencio, aguda torre, espada,
y sube y crece y nos suspende
y mientras sube caen
recuerdos, esperanzas,
las pequeñas mentiras y las grandes,
y queremos gritar y en la garganta
se desvanece el grito:
desembocamos al silencio
en donde los silencios enmudecen.


El Silencio también es entendido como sinónimo de intuición, de corazón, de serenidad “en la calma del desierto, en las cumbres solitarias de las montañas, en el sosiego de los bosques”, como afirma Tomás .

Cayetano Arroyo, en “Diálogos con Abul Beka”, nos anima a que “para buscar la calma interior no os vayáis donde todo es calma. Id donde no hay calma y sed vosotros la calma. De esta forma la encontraréis al darla y la tendréis en el grado en que veáis que otros necesitan de vosotros para calmarse." Gracias a El Secretario por traernos sus sabias palabras: convertirnos en caudal donde pueda fluir la paradoja de dar justamente lo que deseamos recibir. También afirma que “es el Hermano Silencio el que lo aúna todo bajo sus alas; mas aunque viva en todos los corazones, son muy pocos los que se hacen Silencio en el Silencio”. Finalmente, comparte con nosotros su reflexión personal:

“ ¿Hasta qué punto es posible el silencio interior?
¿Cuánto TIEMPO sería el ideal para poder decir: "Alcancé el silencio, lo toqué con las yemas de mis dedos..."?
Y como dicen algunos autores: en medio de la multitud, del ajetreo, de la vertiginosa vorágine que nos devora, con dientes como uves y uves como dientes, ¿qué?
Ahí estaría el verdadero valor del silencio interior e interiorizado, tan difícil de alcanzar, de rozar siquiera.
Sigo buscando, escuchando...”

El silencio no se ve, como no se ve el viento ni la gravedad que nos ata a la tierra, como nos recuerda Indigo.

Aun así, hay que aprender a sentirlo, escucharlo y saborearlo, pues es "el silencio esla música de tu alma", como afirma Swami Vishnu-Devananda, cuyo pensamiento ha querido compartir con nosotros Delokos.

Gonzalo nos trae la sabia como deliberada ignorancia de San Juan de la Cruz, que aceptó el riesgo de trascender hasta lo incognoscible, o a Ludwig Wittgenstein, cuando manifiesta “Lo inexpresable, ciertamente, existe. Se muestra. Es lo místico - De lo que no se puede hablar, hay que callar”.


Nerim ha escogido a Omar Khayyam y su llamada a dejar el maya de lo temporal para beber sin miedo el mensaje inesperado del gran silencio del Cosmos. También al Dr. Charles Eastman, quien sobre el silencio afirma:

El silencio constituye el contrapeso
o el equilibrio absoluto de
la mente, el cuerpo y el espíritu.

El hombre que mantiene su
identidad siempre serena y firme
ante las tormentas de la
existencia que no es, por así
decirlo, como una hoja que pende
agitada de un árbol ni una onda
en la brillante superficie
de una charca, nuestra,
a juicio de este sabio iletrado,
la actitud y el comportamiento
ideales en la vida... Si uno pregunta:
¿Cuales son los frutos del silencio?,
responderá: "el dominio de si mismo,
el valor o la resistencia verdaderos,
la paciencia, la dignidad y el decoro.
El silencio es la piedra angular"
del carácter.


Alicia Mora nos sorprende con el otro silencio: el cobarde, el que mira para otro lado, el que huye de sí… Su iniciativa para llevar lápices a los niños que viven en zonas con conflictos armados es digna de difusión y ayuda. Su blog sacude conciencias. Gracias, Alicia.

Cromática ha aportado el hilo musical escogiendo un sentido tema de Héroes del Silencio, mientras que María ha escogido un texto de José Luis Padilla donde se nos habla de la sabiduría cuya Voz sólo es dada en la calma del silencio.

Nuria ha escogido el video clip de Madredeus, Silencio, que transmite el placer de crear,dejándose inspirar en tan bello lugar. Gracias.

Mª del Pilar González Sánchez nos brinda esta creación suya:

Tengo mil cicatrices mojadas de silencio.

Porque la verdad me dejo marcas en el rostro y una sutil huella de desamparo en la mirada.

Fueron rasgadas a lágrimas y cuchillos en la dura sustancia del tiempo, descifrando la escritura de la lluvia sin poder escapar a la bofetada certera del destino, que me cruzó de par en par las mejillas de la inocencia.

Cuajos de sangre y lodo se pegaron a mi piel y no pude huir.

Quedé atrapada en la mordedura que parte sus pedazos.

La voz se hizo una roca cercenada. Se desmoronaron sin fin por la garganta insaciables arenas, que como en un remolino, se disolvian, y en un soplo se convocaron para aquietarse de nuevo en un nicho de silencio.

La misma soledad, la no mentida, era la mensajera anónima de la palabra que me buscaba incesantemente en el país que no tiene noche.

¡Despiértame dolor y llévame al territorio de agua donde se curan todas las heridas!

Porque inclemente, me amortaja el frío del silencio

¿Cuándo comenzó la pesadilla de andar sobre los clavos inevitables del desgarro?
Silencio.
Se hace silencio.

Esa palabra prisionera, la que nunca broto de mis labios,
aún persiste en el mismo jardín donde la hierba canta todavía.

La escucho subir a las cumbres del insomnio para encontrarme.

Yo me miro por dentro y me arqueo ligeramente sobre mi corazón de piedra en flor, recorriendo las estrechas galerías por donde anduvo el sol.

Acaricio el lejano abandono de unas manos que contemplo hasta envejecer; y ejercito la sed de silencio en una cicatriz que está latente, cada hora, en la firme certidumbre y el delirio.


Arianna nos regala estos versos de William Shakespeare

La vida entrecruza sus brazos
Ansío extinguir el espacio
Incinerar capítulos
Detener los cruces de los relojes
Tapizar el aire con recortes atemporales

Agrieto horas
Navego distancias
Acaricio anaranjados latidos
Mientras dreno de arena los días
Recuerdo el silbido de las mareas
Abro los ojos y develo siglos

Otros ya ciegos
descansan sus rostros frente al océano
esperando que la orilla rastree el pasado
prensando
vida
aliento
olvido


Ramón Cotarelo elogia al silencio como lo que es: “un éter mágico que hay entre todos y que debe ser puro, incontaminado igual que apreciamos que la alta mar sea libre. El silencio no es solamente una muestra de sabiduría filosófica o de comunión mística. También es una muestra de educación y de convivencia civilizada”.

El silencio es un derecho y una necesidad… Juan MDL considera que “a veces, y a veces frecuentemente, es necesario estar solo”. “Sentir en ese silencio los huesos y las ganas”.“Ese silencio es el lugar de reencuentro con nuestro compañero de viaje, que nos acompaña desde el primer llanto y con el que iremos hasta el final... Escucharnos, perdonarnos, mimarnos... y de este modo, poder aprender a escuchar los sonidos del otro”.

Javier Montoro nos ofrece una visión paradójica del silencio en su obra “Grito callado”.

El hueco de la mandíbula está lleno de aire.

Yo piso los charcos,
rehúyo las miradas,
colapso las esquinas.
Callo.
Eco y reverberación en cada trazo de la inercia.

Yo te inoculo la tinta,
dibujo en el pecho
escaleras.
Callo.

Mi espalda refleja
la voz al mar debida,
la sal de la garganta
escuece.

Callo.

Mis destellos sólo estudian
las ataduras de las cuerdas vocales.


Qaesar retoma desde su perspectiva el silencio negro que tiñe de muerte la locura de la guerra.

Norberto Portugheiz nos brinda este fragmento del libro “La filosofía perenne”, de Aldous Huxley:

"El siglo XX es, entre otras cosas,la Epoca del Ruido. Ruido fisico, ruido mental
y ruido del deseo- tenemos en la historia el record de todos ellos.
Y no es extraño, pues todos losrecursos de nuestra casi milagrosa tecnología han sido lanzados al general asalto contra el silencio."


Christian Cejas versa sobre el silencio inaudito que habla más que la razón de las palabras.

Para Loida

Este silencio inaudito
que desencanta nuestras voces
no es tan solo un monumento
necesario en estos casos,
es además
y entre tantas otras bendiciones,
el mejor consejo
que tus ojos me regalan.

Vos venís callada
con esa certidumbre
amanecida entre las manos,
con la tenue compañía
del abrazo bien fundado,
con el tiempo ensimismado
ante el furor de la mirada.

Venís, salpimentada,
para atardecer ayeres viejos,
a inventar no-soledades,
a tejerle guantes al recuerdo.

Te acercás sin miramientos
con todo tu vos de realidades
a desmentir el sano raciocinio
de culpar a la locura,
a interpelar destinos vagos,
mercenarios,
sobre valorados,
a desterrar los jamases,
los adioses y los dioses.

Vos, además,
venís desnuda de vocales
para que cueste un triunfo
emitir sonidos entendibles,
para que sólo pueda uno
apretar labio contra labio
y los dos contra los tuyos.
Para que en ese revuelo
ni remotamente imaginable
que supone no escucharte,
yo me oiga gritar con las entrañas:
¡cómo pude hasta ahora
conjugar tanta mentira!

Vos venís callada
a contar con los dedos,
a colorear un mamarracho,
a rasparte las rodillas,
a mancharte con chocolate.

Te acercas, encantada,
a convertir una semana
en un siglo de tenerte,
un relámpago en sonrisa,
un susto en un jazmín,
un jazmín en un imperio

y un imperio
en este inaudito silencio.


Con todo lo dicho sobre lo innombrable, el misterio del silencio, nos dan ganas de seguir el consejo de Ruth Fishel, que trae a nuestro espacio Nerim.

Me tomaré tiempo
para estar hoy a solas.
Me tomaré tiempo
para permanecer
callada.
En ese silencio
escucharé...
Y oiré mis respuestas.


¡Que así sea! Que cada uno consiga disfrutar de su silencio interno y del que de cuando en cuando la vida nos brinda en su naturaleza.

Personalmente, esta iniciativa de “Trazando caminos”, administrada estoicamente por Nerim (por favor, dejen de leer y únanse a mí en sonoro y merecido aplauso por su labor… :) me ha servido para aprender más sobre el silencio y también para conocer los blogs de todos los que habéis comentado. Todos me han sorprendido por su calidad y contenido; y no es cortesía. Ha sido una grata sorpresa comprobar con qué calidad se trazan los blogs unidos en este camino.

La libertad de información ha de estar siempre presente en la red en su infinita variedad, al servicio del espíritu que nos dignifica como individuos y como personas. Pero más allá del dato y la comunicación ha de primar lo esencial: lo humano. Este blog es un ejemplo de ello.

Gracias por participar y por vuestra presencia.

30 de enero de 2009

De que callada manera






¡De que callada manera
se me adentra usted sonriendo,
como si fuera la primavera ¡
¡Yo, muriendo!

Y de que modo sutil
me derramo en la camisa
todas las flores de abril

¿Quién le dijo que yo era
risa siempre, nunca llanto,
como si fuera
la primavera?
¡No soy tanto!

En cambio, ¡Qué espiritual
que usted me brinde una rosa
de su rosal principal!

De que callada manera
se me adentra usted sonriendo,
como si fuera la primavera
¡Yo, muriendo!

Nicolás Guillén


Tu silencio

Para Loida

Este silencio inaudito
que desencanta nuestras voces
no es tan solo un monumento
necesario en estos casos,
es además
y entre tantas otras bendiciones,
el mejor consejo
que tus ojos me regalan.

Vos venís callada
con esa certidumbre
amanecida entre las manos,
con la tenue compañía
del abrazo bien fundado,
con el tiempo ensimismado
ante el furor de la mirada.

Venís, salpimentada,
para atardecer ayeres viejos,
a inventar no-soledades,
a tejerle guantes al recuerdo.

Te acercás sin miramientos
con todo tu vos de realidades
a desmentir el sano raciocinio
de culpar a la locura,
a interpelar destinos vagos,
mercenarios,
sobre valorados,
a desterrar los jamases,
los adioses y los dioses.

Vos, además,
venís desnuda de vocales
para que cueste un triunfo
emitir sonidos entendibles,
para que sólo pueda uno
apretar labio contra labio
y los dos contra los tuyos.
Para que en ese revuelo
ni remotamente imaginable
que supone no escucharte,
yo me oiga gritar con las entrañas:
¡cómo pude hasta ahora
conjugar tanta mentira!

Vos venís callada
a contar con los dedos,
a colorear un mamarracho,
a rasparte las rodillas,
a mancharte con chocolate.

Te acercas, encantada,
a convertir una semana
en un siglo de tenerte,
un relámpago en sonrisa,
un susto en un jazmín,
un jazmín en un imperio

y un imperio
en este inaudito silencio.


Christian Cejas

27 de enero de 2009

Una reflexion interesante.


ALDOUS HUXLEY
" El siglo XX es,
entre otras cosas,
la Epoca del Ruido.
Ruido fisico, ruido mental
y ruido del deseo
- tenemos en la historia
el record de todos ellos.
Y no es extraño,
pues todos los
recursos de nuestra casi
milagrosa tecnologia
han sido lanzados
al general asalto
contra el silencio."

Fragmento del libro
" La filosofia perenne ",
Aldous Huxley , 1967



Me tomaré tiempo




Me tomaré tiempo

para estar hoy a solas.

Me tomaré tiempo

para permanecer

callada.

En ese silencio

escucharé...

Y oiré mis respuestas.


Ruth Fishel

25 de enero de 2009

El silencio negro

.
No fue un tsunami ni un huracán. Fueron unos mónstruos de hierro los que sembraron de muerte aquella franja de tierra. Fueron unas bombas cargadas de fósforo blanco las que tiñeron de negro casas, escuelas y mezquitas. Unas bombas blancas que inundaron de silencio el lugar. Sus gentes, sus rostros, sus almas, sus miradas... Un silencio negro. Gaza.









Fotografías de Reuters, AP y AFP

24 de enero de 2009

grito callado


El hueco de la mandíbula está lleno de aire.

Yo piso los charcos,
rehúyo las miradas,
colapso las esquinas.
Callo.

Eco y reverberación en cada trazo de la inercia.

Yo te inoculo la tinta,
dibujo en el pecho
escaleras.
Callo.

Mi espalda refleja
la voz al mar debida,
la sal de la garganta
escuece.

Callo.

Mis destellos sólo estudian
las ataduras de las cuerdas vocales.

Silencio Necesario


A veces, y a veces frecuentemente, es necesario estar solo... y en silencio pensar, sentir y respirar con uno mismo. Sentir en ese silencio los huesos y las ganas.
Ese silencio es el lugar de reencuentro con nuestro compañero de viaje, que nos acompaña desde el primer llanto y con el que iremos hasta el final...
Escucharnos, perdonarnos, mimarnos... y de este modo, poder aprender a escuchar los sonidos del otro!

Saludos y buen fin de semana para todos

Juan

Todo lo que no sea silencio es ruido.

El mundo exterior entra por los sentidos. Pero de estos sólo dos son capaces de trasmitir sensaciones mediatas, simbólicas: la vista y el oído. Los demás trasmiten sensaciones inmediatas a las que hay que adjudicar un significado. Sólo la vista y el oído nos traen el significado, por decirlo así, ya hecho, que nos viene impuesto, que nos obliga a pensar en una dirección u otra. Y de los dos sentidos que tienen esta peculiaridad, el del oído es el más enojoso porque es involuntario en mucha mayor medida que la vista. De una visión desagradable puedo librarme desviando la mirada o cerrando los ojos. De un ruido (me ahorro lo de desagradable porque todos los ruidos lo son) sólo puedo librarme marchándome porque ni siquiera tapándome los oídos me garantizo el silencio. Por eso valoramos el silencio como un éter mágico que hay entre todos y que debe ser puro, incontaminado igual que apreciamos que la alta mar sea libre. Si alguien produce un ruido impone a los demás su significado, les guste o no, contamina el ámbito común y puede llegar a hacerlo insufrible. El silencio no es solamente una muestra de sabiduría filosófica o de comunión mística. También es una muestra de educación y de convivencia civilizada. Todo el que rompe el silencio se atribuye un derecho sobre la conciencia, lo íntimo de los demás. El cura que lanza las campanas al vuelo (por más que siempre haya algún poetastro dispuesto a cantar el lejano tañido al atardecer etc, etc), el muecín que rompe el silencio vespertino con su alarido, son como los cornetas de los cuarteles o las sirenas de los campos de concentración: órdenes al mundo interior de cada cual impuestas a la fuerza desde una peculiar interpretación del mundo y de los seres humanos que los demás no tenemos por qué compartir.


(La imagen es un autorretrato de Salvatore Rosa, de 1641) y pone en latín un antiguo proverbio chino que ya está en la entrada de Meme del 1º de enero: "Calla a no ser que hablando mejores el silencio".


Palinuro

En el aire



Una hermosa composición para hacernos sentir en medio de las nubes, lo efímero de sus formas y al mismo tiempo su frágil belleza.

19 de enero de 2009

Recortes atemporales






The rest is silence. William Shakespeare


La vida entrecruza sus brazos
Ansío extinguir el espacio
Incinerar capítulos
Detener los cruces de los relojes
Tapizar el aire con recortes atemporales


Agrieto horas
Navego distancias
Acaricio anaranjados latidos
Mientras dreno de arena los días
Recuerdo el silbido de las mareas
Abro los ojos y develo siglos


Otros ya ciegos
descansan sus rostros frente al océano
esperando que la orilla rastree el pasado
prensando
vida
aliento
olvido



Arianna

18 de enero de 2009

SILENCIO INTERIOR.

.

.

.

Busco el silencio en mi interior. Pero no lo encuentro.
Interferencias ruidosas de toda índole invaden mi cerebro, mis ojos, mis oídos, mis manos...
Técnicas de meditación, sí. Las practiqué. Orientalismos con aroma a sándalo y sonidos de campanas tibetanas.
Pero el tigre rugiente, reflejo de mi vida agitada, se esconde entre el sosegado, pacífico bambú. Amenazante. Puede saltar cuando quiera y destrozarlo, destrozarme todo.
.
.
Algunas veces encontré el silencio interior en la soledad de un monte, entre encinas centenarias: espejismo de milésimas. Pero milésimas intensas, transportadoras, transformadoras.
.
.
¿Hasta qué punto es posible el silencio interior?
¿Cuánto TIEMPO sería el ideal para poder decir: "Alcancé el silencio, lo toqué con las yemas de mis dedos..."?
Y como dicen algunos autores: en medio de la multitud, del ajetreo, de la vertiginosa vorágine que nos devora, con dientes como uves y uves como dientes, ¿qué?
Ahí estaría el verdadero valor del silencio interior e interiorizado, tan difícil de alcanzar, de rozar siquiera.
Sigo buscando, escuchando...
.
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17 de enero de 2009

Silencio




Así como del fondo de la música
brota una nota
que mientras vibra crece y se adelgaza
hasta que en otra música enmudece,
brota del fondo del silencio
otro silencio, aguda torre, espada,
y sube y crece y nos suspende
y mientras sube caen
recuerdos, esperanzas,
las pequeñas mentiras y las grandes,
y queremos gritar y en la garganta
se desvanece el grito:
desembocamos al silencio
en donde los silencios enmudecen.

Octavio Paz

16 de enero de 2009

Ejercicio de Silencios





Tengo mil cicatrices mojadas de silencio.



Porque la verdad me dejo marcas en el rostro y una sutil huella de desamparo en la mirada.



Fueron rasgadas a lágrimas y cuchillos en la dura sustancia del tiempo, descifrando la escritura de la lluvia sin poder escapar a la bofetada certera del destino, que me cruzó de par en par las mejillas de la inocencia.



Cuajos de sangre y lodo se pegaron a mi piel y no pude huir.



Quedé atrapada en la mordedura que parte sus pedazos.



La voz se hizo una roca cercenada. Se desmoronaron sin fin por la garganta insaciables arenas, que como en un remolino, se disolvian, y en un soplo se convocaron para aquietarse de nuevo en un nicho de silencio



La misma soledad, la no mentida, era la mensajera anónima de la palabra que me buscaba incesantemente en el país que no tiene noche.



¡Despiértame dolor y llévame al territorio de agua donde se curan todas las heridas!



Porque inclemente, me amortaja el frío del silencio



¿Cuándo comenzó la pesadilla de andar sobre los clavos inevitables del desgarro?



Silencio.se hace silencio.



Esa palabra prisionera, la que nunca broto de mis labios,
aún persiste en el mismo jardín donde la hierba canta todavía.



La escucho subir a las cumbres del insomnio para encontrarme.



Yo me miro por dentro y me arqueo ligeramente sobre mi corazón de piedra en flor, recorriendo las estrechas galerías por donde anduvo el sol.



Acaricio el lejano abandono de unas manos que contemplo hasta envejecer; y ejercito la sed de silencio en una cicatriz que está latente, cada hora,


en la firme certidumbre y el delirio

Pilar González-Venezuela

13 de enero de 2009

El Indio americano


Él (el indio americano) cree
profundamente en el silencio,
signo de un perfecto equilibrio.

El silencio constituye el contrapeso
o el equilibrio absoluto de
la mente, el cuerpo y el espíritu.

El hombre que mantiene su
identidad siempre serena y firme
ante las tormentas de la
existencia que no es, por así
decirlo, como una hoja que pende
agitada de un árbol ni una onda
en la brillante superficie
de una charca, nuestra,
a juicio de este sabio iletrado,
la actitud y el comportamiento
ideales en la vida... Si uno pregunta:
¿Cuales son los frutos del silencio?,
responderá: "el dominio de si mismo,
el valor o la resistencia verdaderos,
la paciencia, la dignidad y el decoro.
El silencio es la piedra angular"
del carácter.


Ohiyesa Dr. Charles Eastman
Siux Santi


EL HERMANO SILENCIO.

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"Y sus hermanos de Medina Runda una tarde que paseaban con Él, le preguntaron: Maestro, háblanos del silencio.
Y Abul Beka les dijo: Mirad que estoy empañando el halo cristalino del Silencio al hablar de él; mas he de hacerlo para que lo viváis en mis palabras.
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El Silencio no viene cuando decimos: Ahora guardaré Silencio. El Silencio es un estado del Espíritu que se desnuda de las palabras conscientemente.
Cuando viene el Silencio y se posa en la boca del hombre, se despegan las plumas de las alas del alma, que estaban mutiladas por el alquitrán de las palabras. Entonces nace algo nuevo en el corazón. Y en la frente, posado entre las cejas, despierta un loto y se enciende la Luz.
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¿Acaso no es el Silencio el traje más transparente con el que se viste la Divinidad? Mas los seres humanos la han querido vestir con otros trajes a su gusto y le han puesto nombres y la han definido.
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Mas, ¿se puede definir un soplo de viento? ¿Se pueden manchar con definiciones los pétalos de una rosa? ¿Se puede atrapar entre las letras de una palabra un pensamiento, como para que todos aquello que lo roben puedan sentirlo virgen y por igual? ¿Se podría explicar con palabras un sentimiento íntimo? ¿No sería necesario un diálogo de corazón a corazón en el Silencio?
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Sabed que las palabras más que unir, separan. Es el Hermano Silencio el que lo aúna todo bajo sus alas; mas aunque viva en todos los corazones, son muy pocos los que se hacen Silencio en el Silencio."
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"Diálogos con Abul Beka" - Cayetano Arroyo (1983).
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12 de enero de 2009

El Silencio


....Los sabios de la antiguedad enseñaban sin palabras, por ello su obra prosperaba.
( Tao te king)

Desde los tiempos mas antiguos, el silencio y la calma, han sido asociado a la sabiduria y la virtud.

Transmitimos más conocimientos sin palabras, que a través de ellas. Es curioso como nuestros neurobiologos modernos, nos cuentan algo parecido, recogemos, captamos más información, cosas de nuestro entorno sin necesidad de las palabras, y además estamos mejor preparados para ello.

Fuimos dotados de numerosas tácticas para hacernos notar y comunicar nuestros estados antes de la aparición del lenguaje. El lenguaje aparece más tardiamente, se habla del gen del lenguaje el FOXP2, Chomsky nos habla de la gramatica universal. Tal vez hemos estado mucho tiempo sin el lenguaje y eso nos ha hecho desarrollar unos grandes receptores para captar y sobrevivir en nuestro entorno.

......No pongas palabras a lo que puedes expresar con una mirada
No pongas sonidos a lo que puedes decir con una sonrisa
Escapa de la voz que promete
Acude a la voz del silencio.....

(José Luis Padilla)

10 de enero de 2009

De verdad


MusicPlaylist
Music Playlist at MixPod.com

El silencio.

AFP. Depósito de cadáveres palestinos.

La ofensiva por parte del Ejército Israelí llamada Plomo fundido, está dejando tras de sí más de 800 muertos palestinos, de los que 257 son niños y 60 mujeres. Israelíes: 14 muertos. Estas muertes está generado otro nuevo rastro de sangre que ensucia las conversaciones de paz reanudadas tras la cumbre de Anápolis.

Ante estos graves hechos, sólo se escuchan leves murmullo de condena por parte de la Comunidad Internacional calificando, una vez más, al más puro estilo estándar, que las acciones por parte de Israel son "desproporcionadas".

Esa estandarización de la Comunidad Internacional aparece de forma monótona, cansina. Y con esto, ha conseguido un logro sin precedentes: pasar desapercibida, sin mucha implicación, normalizar las muertes, las estadísticas y las imágenes de bebés acribillados por balas.
Pero sucede que ahora ese silencio es de global protagonismo pues nunca ha sido tan atronador.

Este silencio nos lo encontramos entre el ruido que distorsiona la verdad y que tapa lo que no quieren que escuchemos. Es un silencio vergonzante e infame que aún siendo consciente de un delito tapa las bocas amordazando una paz justa.

Un silencio que nadie combate, ilógico, inmenso y que ninguna persona, organismo o autoridad tiene la suficiente valentía para que éste deje de crecer invadiendo día tras día ese incesante y molesto zumbido que nos atonta deformando la realidad.
*Foto. Un niño palestino llora la muerte de un familiar. (Eyad Baba AP)

Puedo escuchar el silencio de esos fallecidos en una morgue palestina, puedo escuchar el silencio de esa imagen congelada donde llora desconsolado un niño inocente. Es ofensivo.
Pero es más hiriente ese silencio que no se combate, estereotipado e institucionalizado que recorre los foros del Derecho Internacional, ONU y demás organismos competentes, dejando pasar la incalculable y preciosa oportunidad de una paz herida.


Hoy en día se habla mucho de combatir el ruido, cuando combatir el silencio es mucho más importante…La lucha contra el silencio lo que está en juego es la vida humana.” Ryszard Kapuściński

8 de enero de 2009

El cántaro del silencio

¿En qué meditas, amigo?
¿En tus antepasados?
Polvo en el Polvo.

¿En su gloria?
Déjame sonreir
Toma este cántaro
y bebamos escuchando sin temor
el gran silencio del Cosmos.

Omar Khayyam