31 de marzo de 2009

Cinema Trazando Caminos

Hoy, antes de que se apaguen las luces y recojamos emociones, lágrimas, risas y miedos me gustaría recordar con todos vosotros, espectadores y autores las proyecciones que pasaron a lo largo de este mes por


cinema trazando caminos







Espero que hayáis disfrutado tanto como yo de esta sesión continua tan magníficamente traída por el equipo de rodaje que os resumo a continuación:

Citopensis con su poesía nos llevó a El Desenlace perfecto


“Los sueños y el cine” Nerim nos traen a “La primera Sirena” y sus reflexiones como afrontar la vida y luchar para conseguir lo que deseamos.


De la mano de El Secretario recordamos el impacto de Matar un ruiseñor. Y me quedo con su pregunta… ¿Cuántas veces más necesitaré verla para entender algunos comportamientos de los “reyes” del Planeta?


Mis primeros recuerdos de Pilar Moreno nos lleva a este verano que pasó en Mérida y estas películas que despertaron sus preferencias por este arte.


María Mercedes nos acerca a través de la película “El curioso caso de Benjamin Button” a otra obra maestra que es “Mujeres enamoradas de D. H. Lawrence”


El amplio abanico de las Perversas del cine ha sido retratado por Maravedi


Qaesar nos dice.. “Si me necesitas…silba”


De nuevo El Secretario nos sorprende con 12 y 12 deseos


Arianna con su bello poema nos lleva a este inquietante Viaje


En la IMITACIÓN DE CLINT EASTWOOD El Secretario hace un recorrido por las películas de este gran Actor y Director


Himbler comparte con nosotros su escena favorita de “Lo que el viento se llevó”

Con 30 años de La vida de Brian Qaesar nos recuerda los geniales Monty Python.


Ramón Cotarelo nos confiesa en El cine es el mundo su pasión por el cine con un gran número de títulos de inolvidables películas.


Juan Armas en El horror nos deja una de las escenas más impactantes de “Apocalypse Now”


Yo Tarzán, tú Jane.¿Quién no quería ser Tarzán o Jane?...gritó El Secretario


Nerim nos sumerge de lleno en El Padrino con las dos secuencias que nos muestra.


Julia…qué magnífica película… y este principal recuerdo de Nuria

Pentimento…




29 de marzo de 2009

Pentimento

Son muchas las películas cuyo recuerdo guardas en el subconsciente, que con el tiempo te las vuelves a encontrar, te gusta recuperar. Pero si tuviera que escoger una, sería Julia (1977) de Fred Zinnemann



Narra las vivencias de la escritora Lillian Hellman (Jane Fonda) con su amiga Julia (Vanessa Redgrave), basadas en un capítulo de su novela autobiográfica. Jason Robards interpreta magistralmente a Dashiell Hammett, compañero sentimental de Hellman. Pero mi recuerdo no es por la película en sí, que también. Mi principal recuerdo que la ha convertido en imborrable en mi memoria es su inicio, las palabras con las que empieza la película, una palabra...

Pentimento

"La antigua pintura al óleo, al correr del tiempo, pasa en ocasiones a ser transparente. Cuando esto sucede, es posible, en algunos cuadros, ver los trazos originales: aparecerá un árbol a través del vestido de una mujer, un niño abre paso a un perro, un barco grande ya no se ve en un mar abierto. A esto se le llama PENTIMENTO, porque el pintor se "arrepintió", cambió de idea. Quizá también sería correcto decir que la primitiva concepción, reemplazada por una preferencia posterior, es una manera de ver y luego ver una vez más.

Esto es cuanto quiero decir respecto a la gente que aparece en este libro. Ahora la pintura ha envejecido y he querido ver lo que fue para mí una vez, lo que es para mí ahora.


Lillian Hellman."

El Padrino

No era justo que se terminara el tema del Séptimo Arte sin hablar de una verdadera obra maestra del cine, me refiero a la película El Padrino. Mucho se ha dicho de esta fascinante película que trata de la compleja historia de una familia mafiosa liderada por un implacable padre de familia.


Vi la trilogía completa de la película y las tres son insuperables. Tengo entendido que las dos primeras están entre las 10 mejores películas de la historia del cine.

En cuanto tuve la oportunidad me compré la trilogía completa y me gusta tanto que las he visto varias veces.
Su música, sus personajes, todos sin excepción pero destacando Al Pacino y Marlon Brando en una ambientación perfectamente lograda.


En el primer video podemos ver un tributo a la trilogía de la película. Y en el segundo vídeo cuando su hijo que quiere dedicarse a cantante, en una reunión familiar canta la vieja canción de Brucia la Terra que le trae a su padre el recuerdo de su primera boda con la italiana Apolonia y su trágica muerte.







26 de marzo de 2009

YO TARZÁN, TÚ JANE.





Yo quise ser Tarzán (tú Jane), al que -indefectiblemente- imaginamos con la cara, con el físico de Johnny Weissmuller, el Phelps del siglo de las dos equis. No sabemos si también, como éste, se metía alguna sustancia vegetal entre anchos pecho y espalda para animarse...
La cosa es que, de mayor -afirma la leyenda- se le fue la chaveta y andaba gritando por su mansión, con ese grito increíble, que dicen que era una mezcla de la voz de una soprano o voz tirolesa, del grito de algún felino y de no sé qué más...
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Yo quise ser Tarzán (tú Jane) y atravesar enormes distancias, saltando de liana en liana (como otra leyenda dice que hacían las ardillas en la península nuestra y...)
Y llamar a los animales cuando fuese menester (y que acudieran...)
Y luchar afanosamente con esos cocodrilazos.
Y vencerlos y salir nadando a cámara rápida y corriendo sin despeinarme con Chita gritona y dientuda ("ankawa, Chita") a salvar a Jane (tú, yo Tarzán).
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Y ser amigo de algunos de aquellos negros -los buenos- y enemigo de los otros: los muy pintados y malos y emplumados. Y hacerlos huir con los ojos más que abiertos, sólo con oír el gritazo tremendo.
Por cierto, se han realizado concienzudos estudios que llegan a la conclusión de que existe un racismo exacerbante en las pelis del hombre-mono.
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Ayer, temprano, escuché en la radio que hacía 77 años que se estrenó la primera peli de Tarzán con Weissmuller de protagonista. Miré en los periódicos: para confirmar, para afinar datos; y no vi nada.
No sé si sigo queriendo ser Tarzán (¿y tú, Jane?).
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Que conste que he seguido la sugerencia de la administradora. He aquí el vídeo:

25 de marzo de 2009

El horror



"Gritó en un susurro a alguna imagen, a alguna visión; gritó dos veces, un grito que no fue más fuerte que un suspiro:

“¡El horror!. ¡El horror!."

De "El Corazón de las tinieblas", de Joseph Conrad
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Escena correspondiente a "Apocalypse Now".

El cine es el mundo.


Menudo tema del mes. He tratado de decidir cuál es la película que más me ha gustado y he encontrado docenas, sí, docenas; y no puedo pronunciarme por ninguna. Igual me pasa con los actores: ¿quién me gusta más, Clint Eastwood, Robert de Niro, Robert Redford, Vittorio Gassman, Sean Connery, Clark Gable, Jean Gabin, Alberto Closa, Alberto Sordi, Jean-Paul Belmondo, Dick Bogarde, los hermanos Marx, Victor Mature, Emmil Jannings, Eric von Stroheim, Conradt Veidt, Peter Lorre, etc, etc? ¿Qué actriz: Penélope Cruz, Kate Winslet, Vanessa Redgrave, Michele Morgan, Giulietta Massina, Marilyn Monroe, Ingrid Bergman, Marlene Dietrich, María Félix, Greta Garbo, Hedi Lamarr, Jean Harlow? Y si hablamos de géneros, ya ni cuento. ¿Cuál prefiero: el histórico, cine negro, drama, Western, cómico, adaptación teatral, neorrealismo, político, musical? ¿Y por países? Por regla general, el cine estadounidense se lleva la palma; pero si se mira despacio, empieza uno a ver que el cine italiano, el francés, el japonés, el indio, el chino, el inglés, el alemán, el soviético, el polaco y hasta el español tienen películas de primerísima línea. Así que esa pregunta que suele plantearse en los medios de "¿cuál es la mejor película de todos los tiempos?" equivale a cuál sea la mejor novela o el mejor poema o el mejor cuadro: preguntas que no pueden contestarse porque no tienen respuesta salvo que haya visto uno tan pocas películas, leído tan pocas novelas o poemas, contemplado tan pocos cuadros y escuchado tan poca música que tenga uno la osadía de dar una respuesta. En cine, Ciudadano Kane suele aparecer en las quinielas del mejor film del mundo pero, sin restar méritos a esa espléndida película, sospecho que se debe a que la mayoría de los encuestados son estadounidenses. Si se hiciera un sondeo equilibrando poblaciones, resultaría que la mejor película del mundo, probablemente, sería china o india y en Europa ni la conoceríamos. Es el problema de fiar la calidad artística a un criterio númerico.

Por eso está muy bien plantear la cuestión no en un terreno colectivo y "objetivo" sino en uno individual y subjetivo. Pero entonces resulta lo que decía al principio: ¿quién puede en serio decidir qué le parece mejor entre manifestaciones tan distintas, tan dispares e incomparables que cada una de ellas es única? ¿Qué tienen que ver Nacimiento de una nación y El séptimo sello fuera del hecho de que las dos son películas? ¿Qué Titanic y Shoah? ¿Qué American Beauty y La batalla de Argel? Al final esto es como la ruleta: se cierran los ojos y se pone el dedo subre un cuadro, a ver qué sale.

El cine es la forma de expresión del siglo XX, el modo en que la contemporaneidad se ha manifestado en toda su fuerza. Mucha gente de gran autoridad dice que el cine es arte e industria al mismo tiempo. Muy cierto: industria y comercio, lo que da a esa arte que es el cine una proyección inusitada. Pero casi nadie, que yo sepa, se ha preocupado por indagar qué tipo de arte es el cine y ahí hay una interesante respuesta porque el cine es un arte de artes o suma de las artes más algo más. El cine es plástica pues incorpora la fotografía más la pintura, la escultura y la arquitectura; las leyes de la perspectiva, los encuadres, los planos, contraplanos, picados, etc son cuestiones todas ellas plásticas en relación dialéctica (de va y viene) con estas artes. También es -¡y cómo! música y no sólo porque haya decenas de pelis sobre compositores o géneros musicales sino porque prácticamente todas las pelis llevan banda sonora y casi todos los compositores de talento de hoy han hecho música para el cine y ello sin contar con que esa música de cine ha influido mucho en la evolución de los géneros musicales actuales. También es artes escénicas: teatro, ópera, ballet; no únicamente porque las obras originalmente concebidas para estos géneros se hayan volcado -a veces repetidamente, piénsese en cuántas versiones hay de Romeo y Julieta- en el cine sino porque éste genera sus propias leyes escénicas, tanto en los musicales como en las pelis por así decirlo "en prosa". Siete novias para siete hermanos es obviamente un musical, pero ¿qué es ¡Qué verde era mi valle!? ¿Exagero si digo que en parte era ballet? ¿Y Ana y el rey de Siam? El cine es, desde luego, literatura a mansalva. Más del sesenta por ciento de las pelis del mundo entero son adaptaciones de novelas; hasta el punto de que uno de los entretenimientos preferidos de los críticos cuando no tienen nada que decir es analizar en qué medida el film respeta o no respeta a tal o cual novela. Cuestión verdaderamente tediosa. Quien haya leído Guerra y paz y visto la peli o lo mismo con Las uvas de la ira, por no hablar de Robinson Crusoe (de la que hay varias versiones, como de El extraño caso del Dr. Jeckyll y Mr. Hyde, otro novela multifilmada), sabe que este empeño es una bobada. Hay una relación cada vez más osmótica entre la literatura y el cine, al extremo de que muchas novelas hoy ya se escriben con la clara intención de convertirse en guiones cinematográficos. El cine es también historia y sociología y hasta derecho si se me apura: hay películas que versan sobre problemas vivos y agudos de las ciencias jurídicas, por ejemplo, El juicio de Nurenberg, aquí traducida como Vencedores o vencidos, Testigo de cargo o Falso culpable.

El cine forma parte tan inseparable de nuestras vidas que es imposible tomar la distancia necesaria para hacer un juicio que sea mínimamente relevante. Pongo dos ejemplos: 1º) quien conozca la experiencia de las Misiones pedagógicas de la IIª República española, recordará que una de sus actividades consistía en llevar el cine (proyectores, pantallas, rollos, pelis)a pueblos perdidos en donde los habitantes jamás habían visto una película... y hablamos de los años treinta del siglo XX. ¿Qué pudo significar para chavales de quince años, jóvenes de veinticuatro, mujeres de cuarenta, ancianos de setenta ver imágenes en movimiento ¡y con sonido! por primera vez en sus vidas? 2ª: el cine nos ofrece una posibilidad metafísica única en la existencia humana: por primera vez en la historia es posible convivir con los muertos, con los que se han ido. Basta apretar un botón y ahí tenemos a Hitler berreando; y no un imitador, sino él mismo; o a otro muerto ilustre, Charles Caplin, haciendo de Hinkel, también berreando. El diálogo entre vivos y muertos es más real que nunca porque el cine ha iluminado el mundo de las sombras. El cine es inabarcable, como el mundo porque es el mundo mismo.

Ya basta. Confieso, por si no se deduce de lo anterior, que me gusta y emociona todo el cine, el antiguo y el moderno, el bueno y el malo, todos los actores, las actrices, los géneros. Como todo el mundo, tengo mis preferidos pero confieso que cambian con sospechosa frecuencia.

24 de marzo de 2009

30 años de 'La vida de Brian'

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Ahora hace 30 años que llegó a las pantallas una de las películas más inteligentes que ha dado el cine: 'La vida de Brian' (Life of Brian). Los geniales Monty Python relatan la vida de un tipo llamado Brian que le toca vivir en tiempos de Jesucristo. Judío como él e hijo de uno de los opresores romanos que dominan Judea, decide unirse a un grupo terrorista para liberar a su pueblo. Pero las cosas se complican cuando lo confunden con el ansiado Mesias...

Los Monty Python se burlan de todo sistema que pretende imponer sus ideas, de las sectas y de los extremismos. En definitiva, de todo tipo de poder. Una brillante sátira que contrasta con el infierno que vive esta castigada región. Esta breve secuencia no es más que un recuerdo a esta gran película.



22 de marzo de 2009

Una de mis escenas favoritas

¿Quién no ha visto lo que el viento se llevo?, ¿Quién no la vuelto a verla más de una, dos o tres veces?, ¿Qué joven no la ha visto con su abuelita o mamá?...

"Lo que el viento se llevó" es una de mis películas favoritas, este año cumplirá 70 años y bueno, hoy quiero compartir con ustedes una de mis escenas favoritas...


Escarlata O'Hara llega a tara y encuentra toda su tierra destruida por los yanquis, tiene mucha hambre, pero no hay alimento.... ¿Se acuerdan?




"A Dios pongo por testigo... A Dios pongo por testigo de que no lograran aplastarme, viviré por encima de todo esto, y cuando haya terminado nunca volveré a saber lo que es hambre. NO, ni yo ni ninguno de los míos. Aunque tenga que estafar, que ser ladrona o asesina. ¡A Dios pongo por testigo que jamás volveré a pasar hambre!"

Scarlata O'Hara

19 de marzo de 2009

IMITACIÓN DE CLINT EASTWOOD.






Los de mi generación, todos hemos sido -todos hemos querido ser- Clint Eastwood.

El Clint Eastwood de aquellos primeros espagueti-western de Sergio Leone, con la musiquita -con los silbiditos- de Ennio Morricone y rodados aquí, tan cerca, en los parajes asilvestrados de Almería.

O el Clint Eastwood algo anterior de "La leyenda de la ciudad sin nombre", que no llega a hacerle sombra -ni de lejos- al bárbaro de Lee Marvin, pero que -más joven, más guapo, menos ruidoso- se queda con la chica, aunque canta fatal...


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Siempre fue ésta una de mis pelis favoritas: western y musical a la vez, plagada de vívidas escenas de humor y con unos paisajes para descubrirse. Y la fabulosa voz de Lee, cantando "I was born under a wondering star..."





Soberbio. Bárbaro, como dije antes.


Pero hay que reconocer que Clint Eastwood empezó a ser más conocido con la trilogía de los dólares: "Por un puñado de dólares", "La muerte tenía un precio" y "El bueno, el feo y el malo".


Y ahí, con su poncho, su pitillo a un lado de la boca, su parquedad en palabras, su escupir por el colmillo, fue donde empezamos a imitarlo muchos, mientras resonaban dentro de nuestras cabezas (sin sombreros) las melodías de los silbiditos.





Después vinieron las pelis de la serie de Harry el Sucio. Ya no tanto de mi agrado, con un Eastwood algo más hablador -sin llegar a Demóstenes-, más lapidario.


Y tras otras cintas de segundo o tercer orden, rodeado de orangutanes y Sondra Locke, empezó a crear -a ambos lados de la cámara- las obras maestras ante las que se han descubierto la crítica y el público en su inmensa mayoría.



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¿Quién iba a decirnos que aquel jovencito -ya de mayor- iba a ser tan certero con la cámara como lo había sido con el revólver?



A muchos nos gustaría ser Clint Eastwood...




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15 de marzo de 2009

Viaje



Viaje

"He cruzado océanos de tiempo para encontrarte." - Drácula, Bram Stoker.

Filamentos de voces
vocales perdidas en el transversal paisaje
arenas estriando los días
imágenes poliédricas
sueños temporales

Alaridos cruzando avenidas
subterráneas creencias reptan mi piel
anónimas siluetas danzan su ritual

Aire ahogando mis arterias
camino sacudiendo siglos
viajo a la deriva recitando diálogos
el futuro teje pasos sobre mi lengua

Arranco cartas a los mares
tinta perdida abrigando mi infierno
lágrimas torciendo la ira
un rostro , un río
sesgando las horas.
Arianna

13 de marzo de 2009

12 Y 12 DESEOS.

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¿Qué hombre no ha querido ser -por un momento- Bogart en "Casablanca", mirándose en los ojos de Ingrid Bergman?

¿O Gene Kelly chapoteando y "Cantando bajo la lluvia"?

¿O Di Caprio feliz en la proa del "Titanic"?

¿O Keaton, "El maquinista de la General", salvando todos los obstáculos?

¿O Costner, libre, "Bailando con lobos"?

¿O Hugh Grant asistiendo a "Cuatro bodas y un funeral"?

¿O Redford, tan atractivo, en "Memorias de África"?

¿O Chaplin, genial, en cualquiera de sus películas?

¿O Nicholson, loco, "Volando sobre el nido del cuco"?

¿O Brad Pitt, desmelenado en "Leyendas de pasión"?
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¿O el gigantesco rebelde sin causa James Dean "Al este del Edén"?
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¿O Gary Cooper cuando te encuentras "Solo ante el peligro"?
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¿Qué mujer no ha deseado ser Rita Hayworth quitándose el guante en "Gilda"?
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¿O Meryl Streep, enamoradísima e infiel, en "Los puentes de Madison" o en la misma "Memorias de África"?
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¿O Julia Roberts de compras en "Pretty woman"?
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¿O Audrey Hepburn y su encantador "Desayuno con diamantes"?
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¿O Marilyn Monroe, guapísima, "Con faldas y a lo loco"?
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¿O "La joven de la perla", con la luz sobrenatural de Vermeer, Scarlett Johansson?
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¿O Keira Knightley con sus "Piratas del Caribe", Johnny Deep y Orlando Bloom?
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¿O Meg Ryan, fingiendo un orgasmo en medio de un restaurante llenísimo ("Tomaré lo mismo que esa chica..."), "Cuando Harry encontró a Sally"?
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¿O Sigourney Weaver en "El año que vivimos peligrosamente", con Mel Gibson y Linda Hunt?
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¿O la salvajemente sensual Jessica Lange, esperando porque "El cartero siempre llama dos veces"?
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¿O la Newton-John, vestida de cuero negro y agarrada al bailón Travolta, en "Grease"?
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¿O Elizabeth Taylor, "La gata sobre el tejado de cinc", con Paul Newman?
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Sólo 12 y 12...
¿Algún deseo más?
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10 de marzo de 2009

Si me necesitas... silba

El personaje central de la historia que se cuenta en 'Tener y no tener' es un hombre descreído, con un largo pasado a sus espaldas, que sólo debido a la fascinación por una mujer decide dar el paso de colaborar con una causa justa, en este caso la Resistencia anti-nazi. Él es Humphrey Bogart y ella Lauren Bacall.

En una de las escenas más famosas del cine negro, cargada de sensualidad, Bacall le viene a decir a Bogart aquello de "Si me necesitas... silba".



Perversas de cine


Una de las figuras más significativas del cine es la de la femme fatal. Una figura heredada de la vampiresa del cine mudo que desprendía una gran personalidad y que dotada gran atractivo provocaba al hombre para que cometiera un delito del que poder beneficiarse. En casi todas las películas aparece como elemento dramático la destrucción del hombre, la mujer fatal controla y domina la situación y el hombre, más pasivo, pasa a estar sometido.

El cine de terror creó figuras masculinas en los años 30, 40 y 50 cuyos malignos personajes desprendían buenas dosis de fealdad, como por ejemplo en el caso de Frankenstein, o del hombre lobo, pero no sucedió lo mismo con las figuras femeninas a las que, en general se doto de belleza a buena parte de estos personajes.

El 1928 Pabst dirige Lulú o la caja de Pandora en la que se presenta de forma clara el tema de la mujer fatal. El personaje creado por Wedekin, el de la fotografía de arriba a la izquierda, destaca por su mostruosidad, una mujer sin remordimientos, seduce y siembra la muerte a su paso. El que la posee encuentra su perdición. Una devoradora de hombres que acaba siendo asesinada por Jack el destirpador.

La novia de Frankenstein solo aparece al final de la película, posee una belleza angelical pero provoca el mismo horror que siente ella cuando ve al propio Frankenstein.

Carmilla de le Fanu es un personaje de Stoker inspirado en la malvada condesa de Bathory. Bathory fue conocida como la condesa sangrienta a la que se acusaba de haber mandado secuestrar y haber desangrado tanto a animales de matadero como a jóvenes que vivían en los alrededores de su castillo de Csejhte en los Cárpatos. Los relatos de la época contaban que experimentaba gran placer al beber la sangre de sus víctimas e incluso al sumergirse en su bañera para presevar su juventud y belleza.

La hija de Drácula (1936) de Hyllier se convirtió un personaje de tendencias lésbicas. La condesa Zalesca es una aristócrata de tez cadavérica. Fue una escena impactante para la época cuando sedujo a una jovencita haciéndole creer que va ha trabajar de modelo.

En 1942 Torneur dirigió La mujer Pantera. Irena Duvrovna es una mujer procedente de Serbia que padece una terrible maldición que la convierte en pantera. Un joven se enamora de ella y ella se lo cuenta todo por temor a matar al ser amado.

En 1955 Simone Signoret y Vera Clouzot interpretan Las Diabólicas. Signoret interpreta a Nicole y Vera a Christina. Christina Delasalle es la esposa de un director de escuela donde trabaja Nicole como maestra. Tras numerosas humillaciones deciden asesinar al señor Delasalle ahogándolo en una bañera.

El coqueteo es un arma de seducción tanto para hombres como para mujeres. A los malos y perversos les odiamos, aunque de algún modo todos llevamos un mostruo dentro que de algún modo tenemos domesticado para que permanezca bajo control pero que dependiendo de las circunstancias en las que nos toca vivir o bien no hemos aprendido a domarle o bien puede darse a la fuga por razones que aun desconozco.

5 de marzo de 2009

Mujeres enamoradas - D. H. Lawrence.

  Hace unos días fui al cine. La película se titulaba "El curioso caso de Benjamin Button". La encontré bellísima. Una historia contada dentro de otra historia. Un reloj que anda hacia atrás. Unas experiencias de vejez o de juventud fuera de su lugar, ...Los que somos diferentes, nos sentimos solos... pero los que se  creen participes de todo también lo están... comentaba uno de los personajes de su historia.

7501-1En otro momento la chica hace unos comentarios sobre  David Lawrence, al que considera un escritor maravilloso, esto me llamó la atención ya que este autor es también uno de mis preferidos. "Mujeres Enamoradas" es una de sus mejores obras. Fue escrita en 1916 y publicada en Estados Unidos en 1920. Posteriormente fue llevada al cine en 1969 por Ken Russell y con ella Glenda Jackson ganó el óscar a la mejor actriz.

Casi toda la obra es una conversación. Sus personajes solo dejan de hablar para escuchar a otros opinar sobre temas de amor, matrimonio, sexo y muerte. Las conversaciones suceden entre dos hermanas -Ursula y Gudrun- y sus relaciones con Rupert y Gerald. Los cuatro se enfrentan a sus  miedos, pasiones, forma de ver el amor, la libertad, y la búsqueda de una vida más sincera.

...El hombre enferma y muere por que la vida se aburre de él, avanzar en lo invisible diluirse en la nada universal... opinaba Rupert en una de sus plácidas tardes junto al río.

Vi esta película hace muchos años. Entonces estaba en la universidad. Por entonces buscábamos unas relaciones más sinceras, que nos permitieran ser más libres, buscábamos el sentido a la vida y a la muerte.

...Es imposible conseguir algo nuevo mientras se está apegado a lo viejo, incluso luchar contra lo viejo es estar apegado a ello...

4 de marzo de 2009

Mis primeros recuerdos



Fue aquel verano, y de eso hace ya tanto tiempo que casi no recuerdo ni títulos ni protagonistas, pero sí vuelve a rozarme esa sensación de miedo y angustia que me producían ciertas películas que vi durante todo el tiempo que pasé en Mérida, y que fueron el germen de las pesadillas que vendrían después.

Cuando acabó el curso, y aunque mis notas prometían unas vacaciones felices, mi padre me obligó a respirar otros aires. Cambiar unos meses libre de uniforme y estudios por la compañía de mi abuela sin tener cerca otros niños de mi edad, no era un porvenir que me hiciera mucha ilusión. Dejar el sur por la calurosa Extremadura sólo me producía pérdidas y añoranzas del mar. Mérida era entonces un pueblo que empezaba a salir de su letargo, pero para mí, lejos de mis hermanos y primos, sin compañeros con los que jugar, era el lugar más aburrido que existía sobre la tierra.

Con mi abuela vivía un tío ya mayor y achacoso; lector empedernido y muy aficionado al cine histórico y de acción. Le gustaba alardear de conocer los nombres de los artistas que estaban de moda. No sé cuantas salas cinematográficas existían en aquel entonces en Mérida, pero no serían muchas. Sin embargo, en cuanto el calor empezaba a apretar –y esto lo hacía exageradamente– se abría el cine de verano, con el suelo de tierra regado de cáscaras de pipas de girasol y las sillas plegables de madera. Dos veces a la semana después de cenar, mi tio nos dejaba a mi abuela y a mí sentadas en el mirador de la casa, para acudir a la cita con la película de turno.

Unas semanas más tarde me llevó tambien con él. Con mis casi doce años apenas frecuentaba el cine, y las películas que recuerdo eran una o dos de Joselito, y "Marcelino, pan y vino" de Pablito Calvo, pero mi tío había despertado mi curiosidad con la descripción de exóticos lugares y escenas llenas de emoción. El cine ha tenido siempre algo de misterio y de encanto. Fue el principio de un tiempo en el que los sueños se volvieron extraños y llenos de imágenes de las que quería huir. Lo que yo pensaba que serían cuentos maravillosos, resultaron dramas que me hicieron temorosa de las sombras y me dejaban horas y horas despierta. No recuerdo títulos ni nombres de artistas, sólo momentos, escenas que han quedado para siempre en mi memoria y que vivía tan intensamente como yo si formara parte de una realidad filmada.

Hubo otras películas, como "Orquídea negra", de Sofía Loren, con un lenguaje y una tensión que no alcanzaban mis pocos años. A pesar de ello y de que olvidé el tema, es uno de los pocos títulos que he retenido. Cuando pasó septiembre regresé al colegio. Aquellas películas terminaron pero dejaron en mí una sensación de inquietud que marcó para siempre mis preferencias por este arte.


MATAR UN RUISEÑOR.

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Yo era el más pequeño de mi casa. Mi hermano y mi hermana me llevaban 10 y 11 años respectivamente. Así que, cuando ya eran mayorcitos, iban por libre y yo salía con mis padres.
Si iban al cine, allá que tenían que cargar conmigo; entonces no se usaba eso de dejar a los niños con la abuela.
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Recuerdo haber ido con ellos más de una vez a alguna "peli de mayores" y haber escuchado: "Que pase, es pequeño y no entiende..."
Una de esas pelis "Matar un ruiseñor".Sí, yo era pequeño y "no entendía" bien de lo que iba. Pero me impresionó.

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Me impresionó Gregory "Atticus" Peck, el hombre honrado para mí ya siempre. Honrado, recto, como mi padre (pero con más pelo...)
Y sus hijos: valientes, arriesgados, curiosos, asombrados, tan unidos.Y aquellas calles anchas, y aquellos jardines con árboles inmensos en blanco y negro; y aquel juzgado, con los negros arriba y los blancos abajo y...

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El niño no lo entendió todo: quizás, sólo, la esencia del miedo.
Después he visto esa película siempre que he podido. Y cada vez he ido entendiendo más: de la naturaleza humana, tan inabarcable. De las pasiones y los odios y de lo retorcido del ser que se llama humano. Y de la honradez. Y de la pérdida de la inocencia.
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Pero aún no entendí del todo.
¿Cuántas veces más necesitaré verla para entender -mínimamente- algunos comportamientos de los "reyes" del planeta?
Lo que sí -creo- que entreví, desde la primera vez, es que aquella era una gran película, una obra maestra, que me marcó desde entonces.


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Los sueños y el cine

Las personas vivimos en un mundo real, pero tenemos la capacidad y la tendencia a soñar con otros mundos. Todos deseamos ser aquello que no somos y todos, absolutamente todos nosotros soñamos.

Es tan importante soñar, perseguir un ideal, meterse en la piel de otras personas, soñar despiertos, dormidos, imaginar otros mundos, otras vidas.

Y en ese mundo de sueños que es el cine, mundo al que, desde que era muy pequeña, soy adicta, soñé y aprendí muchas cosas.

Recuerdo que una de las películas que me marcaron fue “La primera sirena”, creo que era de Esther Williams, basada en la historia real de Annette Kellerman, la gran nadadora Australiana. En esta película aprendí que uno nunca debe dejarse abatir por ningún defecto físico. Aprendí que hay que luchar, que hay que tener ese sentido de superación tan importante por llegar a alcanzar esas metas que hemos, primero imaginado, luego deseado para encontrar fuerzas y ánimo en nuestro interior por llegar a conseguir lo que hemos soñado cueste lo que cueste.

En la película, Annette era una niña aquejada de una debilidad congénita en las piernas por lo que caminaba auxiliada por un soporte especial.

Cerca de su casa había un lago y a escondidas de su padre, empezó a practicar la natación como medio para fortalecer sus piernas. Y así día tras día, Annette no sólo empezó a caminar sin soporte alguno, sino que fue capaz de correr, bailar y convertirse en una gran nadadora, llegando a cruzar el Támesis a nado.

Tengo vivo en el recuerdo las primeras escenas del lago y tras una búsqueda infructuosa de la pelicula en youtube, solo puedo dejaros uno de los pósteres de la película.





Si alguien tiene esta película y pudiera grabarme esa escena, o bien la encuentra en la red, le agradecería mucho me lo hiciera saber para volver a disfrutar de esa escena que tanto me impresionó y la que nunca he podido olvidar.



1 de marzo de 2009

El desenlace perfecto


Él, lleno de ardor y desprecio, pensaba en el final. Mirando a través del agujero, cómo un cíclope que espera paciente a su presa mientras la observa huir hacia ningún sitio. Sin escapatoria.

Sonrió al comprobar como caía al suelo llorando.

Destruida.

Agotada.

Muerta completamente de miedo.

Dio entonces un grito e hizo que todo se detuviera. Silencio absoluto tras la voz del artista.

Él se separó del objetivo e hizo caer sus párpados como dos viejas persianas.

Lo había encontrado.

El desenlace perfecto.

Con la actriz ante su cámara, desnuda, sin nada que cubriera su cuerpo porque, por fin, ya nada cubría su alma.


El Séptimo Arte




Desde que los hermanos Lumière se decidieron a enseñar su cinematógrafo hasta el día de hoy esta fábrica de sueños nos sigue fascinando.



¿Quién no recuerda la expectación que nos invadió cuando nos anunciaron…hoy iremos al cine?



Dejad fluir vuestros recuerdos, sensaciones e historias para que los lectores y autores de Trazando camino podamos pasar todos juntos


Un mes de cine.

-Se apagan las luces, se levanta el telón y el patio de butacas esperando vuestras aportaciones-



¡Qué comience la acción!