30 de noviembre de 2009

Que quería y que quiero.



Abrí los brazos al mundo queriendo abarcarlo entero...

Nada ha cambiado, tan solo que esos brazos abiertos ahora significan tan solo sentir y dar... y eso es realmente lo único que quiero y de alguna forma, es cuando más tengo.
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23 de noviembre de 2009

Y A MUCHA HONRA.

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Quisitéis ser toreros
(Ordóñez, Benítez, Romeros...)
Quisistéis ser artistas,
duros generales,
famosos deportistas.
Quisistéis ser reyes o princesas,
fieros piratas o duquesas...
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No, no, no. Esto no da para un poema. Ni siquiera para un "falso poema" como yo los llamo. A ver en prosa:
Quisistéis ser los doctores y abogados buenos de las series de televisión.
El pequeño saltamontes o la niña rubia de la tómbola.
Los músicos y cantantes de moda.
Las chicas-ángeles de Charlie y los hombres de SWAT.
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Mis hijos, hace un par de años o así, querían ser los forenses-policías de series como CSI o Bones u otras similares: se veía todo tan científico, tan mágico, tan matemático...
Ahora, no sé por qué oscuras razones, desean llegar a ser meteorólogos.
Está estudiado (eso creo): la tele pone de moda "lo que queremos ser". Luego te estrellas con la realidad: no todos podemos ser futbolistas de 1ª división, equipo grande y coche tremendo.
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¿Y qué quería ser la gente antes? Antes de la tele y todo esto, quiero decir.
Se aspiraba a continuar con el trabajo de los padres, si es que no era demasiado malo. Y, las chicas, a llegar a vivir con un hombre de los mejor situados, y su casita, y sus (muchos) hijos, y sus faenas de casa, y sus primores, y sus...
Ahora quieren, con todo el derecho del mundo, ser independientes, autosuficientes.
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Después, la mayoría, nos vamos adocenando, adaptando, mediocrizando, metiéndonos "en verea": conformarnos con un curro digno (y eso con suerte) y un mes de vacaciones para escaparnos de los otros 11 meses de pesadez, atascos, rutina y tardes-noches sentados ante la tele (para seguir soñando con lo que quisimos y no pudimos...)
Yo, además de alguna de las ocupaciones mencionadas, quise ser Cortázar (o Sánchez Ferlosio, o Manuel Rivas...), y ya ven dónde me he quedado.
Y a mucha honra.
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Las fotos son de mi sobrino, Manu León,
que cuando chico quería disparar con pistolitas de juguete
y ahora dispara con cámaras fotográficas.

22 de noviembre de 2009

Mi Mar



Apenas eran las ocho de la mañana y sonaba en la mesilla de noche la alarma programada del móvil, extrañamente , en estas circunstancias no me hiere este sonido, después de desperezarme durante breves momentos, me levanto de la cama, somnolienta, como siempre, con ese disgusto que me produce el abandonar el calorcito suave de las sabanas.


Diariamente sigo el mismo rito, me acerco a ver a mi hijo aún dormido en su cama y aproximándome lentamente le miro, y le doy un beso, al cual el responde dormido, pero mínimamente consciente, para preguntarme ¿Quieres que vaya contigo? No, cariño, no, sigue durmiendo.


Después, mi primer café con galletas. Corto. Ligero, pero imprescindible.


Apenas salgo por la puerta de mi apartamento ya percibo el olor fuerte penetrante a sal y la luz inunda mis ojos.


Estoy de vacaciones, pero espero cada día este momento para inyectarme de vida.


Bajo a la playa por un pequeño camino entre dunas y pinos, no son más de tres minutos, que me sirven para despejarme totalmente y mis sentidos se agudizan.


El contacto de mis pies desnudos sobre la arena mojada, fría, prepara indefectiblemente mi espíritu abierto a las sensaciones que busco.


Me gusta bajar a la playa a estas horas, libre del bullicio, vacía aún. Coincidimos pocas personas para lo habitual en otras horas, la mayoría, gente practicando deporte o grupos de mujeres caminando.


Busco otra cosa. Un día, hace años, descubrí el placer que me producía encontrarme casi a solas con ese mar imponente y muy amado por mi, y encontré mis silencios en sus sonidos, cada ola rompiendo distinta, con su matiz musical, mis pensamientos acompasados, mis esperanzas y mis ilusiones de futuro, mis sueños rotos, lo que quería y lo que quiero, la ansiedad para que el tiempo corriera rápido y la necesidad actual de pararlo.


Mi melancolía por lo que pudo haber sido y no fue, por haber aprendido poco a poco que la vida no esta hecha de grandes cosas, que la vida está ahí en esos ratitos donde lo importante es el momento y la manera de enfrentarte a el.


Donde las frustraciones por no conseguir lo que un día soñaste, no deberían ser más que pequeñas anécdotas de un diario que nunca se escribió.


Vuelvo a casa con el pan aún caliente recién hecho, el olor a café ………..


Eritia
 

Qué quería y qué quiero



Aprender

19 de noviembre de 2009

Qué quería y qué quiero


(Opuestos)
-GASPAR CORTEZ ZARRIAS-


· Quería estar contigo, disfrutar de nuestro amor, nuestras cosas, nuestros hijos…
Y a tu lado tuve que descubrir que necesitas espacio, que todo lo tuyo es importante y que todo lo que tengo te lo debo a ti…
¡Qué pena! Que después de tantos años, sea consciente ahora, que en nuestro mundo sólo existías tú.

· Quiero reencontrarme a mí misma y volver a ser feliz.

14 de noviembre de 2009

pinceladas...



¡Cómo pinta el deseo los colores del iris en las nieblas de la vida!

(Rabindranath Tagore)

11 de noviembre de 2009

He aprendido...

He aprendido que estar con aquello que me gusta es suficiente

(Walt Whitman)

7 de noviembre de 2009

Hoy no es una realidad todavía



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Hoy has roto la promesa de levantarte temprano. El ruido de una puerta al cerrarse te despierta sobresaltada. ¡Las diez! Buscas con tus ojos la luz que se supone se lleva a estas horas. Para no variar el sol no se toma la molestia de aparecer, precisamente ahora que intentas alcanzar ese lugar en la dura competencia que es la vida. Olvídalo todo, el ayer y lo que vendrá. Hoy es momento de tomar tus propias riendas y buscar el sitio que te corresponde. Hoy, siempre hoy. El tiempo se te hace largo esperando, y sientes temor de que una amalgama de impedimentos ponga trabas en el recién empezado camino, que un furioso oleaje de contratiempos te arrastre a ese espacio árido de desengaños, y no olvidas que para tí no han sido brillantes todos los días, que el desencanto se oculta tras una sonrisa fugaz, que te es familiar la decepción. Sí, temes; al mismo tiempo sientes la necesidad de desafiar cualquier impedimento que se te presente porque aún no eres hoy lo que ayer querías …

Te sacudes el sueño pesado que quita la transparencia a tus ideas esta mañana. Ni siquiera el primer café templa tus nervios. Las horas son lentas, la espera la llenas con recuerdos e imágenes de una deseada calma y seguridad, de independencia. Pero quedan aún las dudas y el temor al pensar que no vas a encontrar esa mano tendida, un atajo que te alivie la distancia. No falta mucho para saber la respuesta. Recupera la calma; hoy no es todavía una realidad. Mañana ....

6 de noviembre de 2009

Hoy sólo quiero




Ayer quería...
ser madre
una familia
una carrera
independencia...
Quería ser...
admirada
reconocida
triunfadora...
Algunas cosas
se hicieron realidad...
Otras
fueron sólo sueños....
Hoy
Hoy sólo quiero que me ames...

Reina

Pintura: Amantes
Pintora: Macarena Varela Munchmeyer

5 de noviembre de 2009

Nada y todo

Nunca he querido ser nada, y he sido todo y mucho más. Vida, nada me debes; vida, estamos en paz.

4 de noviembre de 2009

QUISE SER Y SOY.

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Quise ser psicólogo

y ahora estoy loco.

Quise ser periodista

y ahora ni siquiera soy noticia.
Quise ser famoso
y nadie me conoce.
Quise ser rico
y ahora soy pobre.
Quise ser el héroe
y sólo fui el villano.
Quise ser el médico
y soy el triste enfermo.
Quise ser la magia
y sólo soy desgracias.
Quise alcanzar la gloria
y me hundí en este infierno.
Quise morir de viejo
y me muero de aburrimiento.
Quise viajar por todo el mundo;
y poco a poco, me hundo en el lodo,
en la desesperación
del que lo ha perdido todo.
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Quise ver la vida
desde todos los prismas.
Y no llegué a vivirla:
me quedé en los arrabales
de tugurios y de drogas,
de demonios en mi alcoba,
de desechos
y deshechos.
Del que quiere nadar
y se ahoga
en su propia nada,
en su nada/toda.
Quise ser el Dios
y me convertí en el demonio
de la mediocridad.
Quise que corriera el calendario
y ahora no quiero.
Quise ser el más vivo
y ahora estoy muerto.
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-Fotos: Konstantin Fomkin.

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Qué quería... y qué quiero

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(En primer lugar, quiero dar las gracias a Nerim, por su paciencia y su generosidad... ¡¡Gracias!!, de verdad, y también en ese mismo lugar, pedirle disculpas, a ella y a todos, por mi absoluta falta de rigor y de formalidad)


Una Pincelada

Ayer, quise comerme el MUNDO, y estaba segura de que realmente había nacido para algo así, que sé yo, seguro que yo sería la Nueva Madame Curie


Hoy, solo tengo claro que quiero poder mantener los ojos bien abiertos, la nariz y los oídos dispuestos, la piel alerta y la mente predispuesta para poder absorber todo la inmensidad que el MUNDO puede darme a mi.


Y si, me siento realmente afortunada de haber llegado a tiempo a sentir así.

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3 de noviembre de 2009

Los recuerdos

Los recuerdos suelen
contarte mentiras.
Se amoldan al viento,
amañan la historia;
por aquí se encogen,
por allá se estiran,
se tiñen de gloria,
se bañan en lodo,
se endulzan, se amargan
a nuestro acomodo,
según nos convenga;
porque antes que nada
y a pesar de todo
hay que sobrevivir.

Recuerdos que volaron lejos
o que los armarios encierran;
cuando está por cambiar el tiempo,
como las heridas de guerra,
vuelven a dolernos de nuevo.

Los recuerdos tienen
un perfume frágil
que les acompaña
por toda la vida
y tatuado a fuego
llevan en la frente
un día cualquiera,
un nombre corriente
con el que caminan
con paso doliente,
arriba y abajo,
húmedas aceras
canturreando siempre
la misma canción.

Y por más que tiempos felices
saquen a pasear de la mano,
los recuerdos suelen ser tristes
hijos, como son, del pasado,
de aquello que fue y ya no existe.

Pero los recuerdos
desnudos de adornos,
limpios de nostalgias,
cuando solo queda
la memoria pura,
el olor sin rostro,
el color sin nombre,
sin encarnadura,
son el esqueleto
sobre el que construimos
todo lo que somos,
aquello que fuimos
y lo que quisimos
y no pudo ser.

Después, inflexible, el olvido
irá carcomiendo la historia;
y aquellos que nos han querido
restaurarán nuestra memoria
a su gusto y a su medida
con recuerdos
de sus vidas.

Joan Manuel Serrat