Cuando me tocó dar el estirón, vaya si lo dí. Era tan alta que un día mi madre accedió por fin a que diera unas vueltas en el tío vivo que había en la Plaza de Castilla, cuando aún la Plaza de Castilla tenía solares y sitio para jugar, y el encargado dijo que no, que yo era demasiado mayor.
Entonces empecé a pensar que esto de crecer no era tan buena idea. Y por las noches se me escapaba alguna que otra lagrimilla cuando me daba cuenta de que crecería sin remedio.
Curiosamente, me equivoqué. Es cierto, dí el estirón más formidable del mundo y seguí siendo la niña más alta de mi clase.
Pero el estirón de verdad lo he dado en estos últimos dos años. Si yo hubiera sabido entonces que crecer era esto, no habría sufrido tanto.
Es cierto que a veces crecer, duele mucho. Pero cuando miras hacia atrás, te das cuenta que ha merecido la pena. No es bueno quedarse estancado por miedo al dolor.
ResponderSuprimirSaludos,
Acabo de encontrar este Blog de casualidad,pues estaba buscando Blog como el mio de cocina,pero te puedo asegurar que estoy encantada de haberlo encontrado,enhorabuena un beso.
ResponderSuprimirCrecer.
ResponderSuprimirYo no creo que haya crecido, sigo siendo el mismo, aquel niño.
He cumplido muchos sueños. Nunca demasiados, tal vez los justos. Pero hay más, muchos más esperando aunque ya a estas alturas me voy dando cuenta de que algunos de ellos ya empiezan a pertenecer a esa clase de los que jamás serán cumplidos. Pero no por ello desisto.
Como cuando era niño y me emperraba en andar en aquella bicicleta sin que me hicieran falta ruedines. Me Caigo una y otra vez en este camino de grava y me hago sangre...en las manos, en las rodillas. Pero me levanto y sigo. Y como entonces, sé que al final lo conseguiré...Así hasta ya no me quede tiempo. Entonces soñare un cielo¡¡
No ha cambiado nada. La misma bici sin ruedines, los mismos retos.
Crecer duele, al principio; abandonar perrogativas, adquirir compromisos...crecer es sufrir. Un abarzo.
ResponderSuprimir...hay muchos cambios dificiles...y el crecer es uno de ellos...
ResponderSuprimirun abrazo