29 de abril de 2010

Crónica de una carta





Cuando Julián encendió las luces del museo y comenzó a hacer su recorrido esa mañana, lo encontró ahí, un anciano, acurrucado entre las tablas de babor y el mascarón de proa...

Uno de sus brazos rodeaba el cuerpo de la bella figura de madera, su rostro estaba pegado al de ella, mejilla con mejilla, en la otra mano sostenía un papel amarillo atado con un listón rojo, parecía ser una vieja carta...

Mientras los médicos intentaban sacarlo de allí, Julián tomó la carta que con una delicada y bella letra de mujer decía...

España 22 de septiembre de 1910

Mi querido Víctor

Te extraño tanto...

Ya no puedo esperar a que vengas por mí...

Mi familia dice que no volverás y quieren que me case con un hombre que no conozco.
Yo sólo quiero estar en tus brazos, amor mío...

Sé que son excusas porque nuestra unión nunca será aprobada, no es correcto ni bien visto que una mujer pueda unirse a un hombre menor...

Pero te amo tanto....

Por eso deberé escaparme...
Iré por ti...

En aquellas tierras podremos escondernos, partiremos al centro de las pampas, esas que tantas veces me describiste en tus cartas y ahí seremos felices.

Espérame, te lo ruego, en seis meses parte un barco en donde podré viajar.
Se llama "La aurora" y va directo a Buenos Aires, ya he arreglado mi sitio en ese viaje.

Y si me decubren o por alguna causa no pudiera subir, te prometo que me asiré a la proa del primer barco que pase y surcaré los mares y con la frente alta dejaré que el viento y el agua enfríen mi rostro pero no quitaré la vista del horizonte hasta llegar a Buenos Aires, hasta llegar hasta ti...

Antes del invierno estaremos juntos..

Te amo

Lucía


Al pie, con bolígrafo azul y letra de hombre decía...


Buenos Aires, 22 de Septiembre de 2010

Después de tanto esperarte, por fin has llegado amor mío...

Nadie nos separará jamás...

Tu amado

Víctor


- Está helado
- No tiene puso

- Es una broma...?

- Cuánto tiempo lleva ahí ?

- Anoche cuando terminé mi ronda y apagué las luces, no estaba...- dijo Julián
- Está petrificado...- afirmó el médico

- Pues deberá quedarse ahí- dijo Julián con la carta entre sus manos- esperó mucho tiempo para encontrarse con su amada.

A la semana siguiente, el museo reabrió sus puertas, junto a la placa que contaba la historia del hallazgo de ese barco en una escavación, se encontraba otra placa, no menos importante, que contaba la historia del doble mascarón de proa con una reproducción de aquella carta de amor de Víctor y Lucía...


Reina

6 comentarios:

  1. Al fin pude venir y digo al fin, porque tuve que terminar algo para poder pasar de visita por lo tanto aquí estoy … Que lindo lugar tienes, quiero darte las gracias por tu comentario y hacerte la devolución, diciéndote que cada vez me siento mas cómodo en tu sitio, lo disfruto plenamente… La invitación de siempre a Cuentos y Orquídeas, para recibirte con una nueva fabula haber si gusta. Te mando un fuerte abrazo, mucha luz y hasta pronto…

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  2. Hermoso historia de amor!!!!
    un abrazo

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  3. Lely... creo que te referís al sitio de Trazando Caminos y no a mi sitio, que no es específicamente éste...
    De todos modos no dejes de pasar, hay muchos autores muy buenos por acá...
    Un saludo
    Reina

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  4. Mery... que suerte que te haya gustado...!
    Gracias por tu comentario...

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  5. Emocionad, me gusto!!!!!

    Gratisimo leerte.

    Cariños

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