Volverás a mí
cuando se acaben las horas blancas de siempre
con paso desafiante y tórrido,
para recorrer sin prisas el cauce del labrado mutismo.
Hurgarás en la oxidada soledad de lo eterno,
enturbiando
la brisa desmayada y yerma
con las sombras amargas del desengaño.
No habrá consuelo que desmemorice las páginas inhóspitas,
encuadernadas con la brea del desamor y lo frágil
y esperaré,
hasta que se desangren, devorados, el empeño y la crudeza,
en el precipicio precoz del tiempo.

Hermoso y triste poema!
ResponderSuprimirun abrazo
Los poemas que hablan del desamor, son tan bellos como los que hablan de amor.
ResponderSuprimirSaludos cordiales, no tenia ni idea de este blog...
Felicidades.
ღ°´¨)
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(¸.•´ (¸.•`ღ° ..:¨¨ღ°¨ღ°teresaღ°¨ღ°¨ღ°
Amor y desamor, como el ciclo de la luna o el de la vida....la espera del amado, la vuelta....un abarzo.
ResponderSuprimirHola!
ResponderSuprimirGracias por tu visita y buena suerte con el sorteo!
Un muak desde Estocolmo
Çok güzel site. :)
ResponderSuprimirEstoy de acuerdo con Teresa, los poemas de desamor son casi más hermosos que los de amor. Y este poema tuyo me ha gustado mucho, lo encuentro bellísimo.
ResponderSuprimirGracias por vuestras lecturas. Ha sido un tema muy interesante, que ha dado lugar a textos y poemas preciosos.
ResponderSuprimirUn abrazo