31 de enero de 2010
canciones del "adios"
29 de enero de 2010
Está vivo.
El tiempo que nos sea dado vivir lo convivimos con nuestros semejantes y, según vamos viviéndolo, lo sobrevivimos eligiendo con quién lo vivimos. No es con los más próximos con quienes nos identificamos necesariamente; a veces son los más lejanos quienes nos cautivan. Porque los seres humanos somos distintos en lo superficial e iguales en lo profundo. Podemos hablar lenguas extrañas, adorar a dioses diferentes o a ninguno, tener aficiones distantes, ambiciones antagónicas, pero todos, absolutamente todos, hacemos un juicio moral, distinguimos entre el bien y el mal, de acuerdo con esa ley moral que, según Kant, llevamos en el corazón. Y algunos dan libremente la vida por defender en conciencia lo que creen que es el bien. Sócrates decide morir porque cree que obedecer a la ley de la ciudad es mejor que huir. Además de un gran filósofo, Socrates era un hombre cabal. No importa en dónde estén, qué sean, en qué trabajen, a quién recen o qué esperen, aquellos dispuestos a dar la vida por una causa (a darla, no a tomar la de los demás) siempre me han impresionado y con ellos me he identificado, especialmente si son (o eran) mis coetáneos. Con esos he elegido vivir mi tiempo, de ellos aprendo y con ellos me identifico mucho más que, por ejemplo, con mi vecino que cree que quien da la vida por una causa es un infeliz que no sabía vivir; ese vecino que confunde el vivir con el medrar.
Cuando vi Z, una película de 1969 de Costa Gavras, con guión de Jorge Semprún, interpretada por Yves Montand (por cierto, un valor descubierto por Edith Piaf), Renato Salvatori, Jean-Louis Trintignant, Jacques Perrin e Irene Papas, sobre el asesinato del pacifista griego Yorgos Lambrakis, quedé impresionado. Ayudó mucho la increíble banda sonora de Mikis Theodorakis. Un ejemplo del tema princial:
Lambrakis murió por defender la paz. Era médico de prestigio, podía haber vivido cómodamente en la Grecia de los coroneles, que tanto se parecía a la España de Franco, sin meterse en líos. Pero eligió luchar por una causa y dio la vida por ello, como Sócrates. Además de un médico de prestigio, Lambrakis también era un hombre cabal. Sólo algunos seres humanos son capaces de dar la vida por una idea. Y las ideas mueven el mundo.
La película es hermosísima, como su banda sonora. Además de mostrarnos un ejemplo insigne, una vida heroica, en el sentido de los los héroes de Carlyle, denuncia un tiempo y un país humillado y mutilado por una Junta Militar que había prohibido, aunque parezca increíble, lo siguiente (tomo la lista de Wikipedia): los movimientos pacifistas, el derecho a huelga, los sindicatos, el pelo largo en los hombres, los Beatles, cualquier otro tipo de música moderna y popular, Sófocles, León Tolstoy, Esquilo, escribir que Sócrates era homosexual, Eugène Ionesco, Jean-Paul Sartre, Antón Chéjov, Mark Twain, Samuel Beckett, la sociología, las enciclopedias o la libertad de prensa. También prohibía la letra Z, que aparece garabateada en la última imagen de la película, como un recordatorio simbólico de que "el espíritu de la resistencia vive" (en griego clásico, ζει o zei quiere decir "vive"). Escuchad la respuesta del artista Theodorakis.
28 de enero de 2010
Hymne à l'amour
27 de enero de 2010
De tangos y milongas
"Volver
con la frente marchita
las nieves del tiempo
platearon mi sien ..."
Me gusta la palabra volver
en el regreso que no implica renunciar a lo vivido,
andar el tiempo
retomando las huellas dejadas en el libro escrito de la piel
que busca su refugio en el sosiego.
"Sentir
que es un soplo la vida,
que veinte años no es nada,
que febril la mirada
errante en la sombra
te busca y te nombra ..."
Tengo cerca ese sentir que me trae a diario el verdadero abrazo de las sombras,
la armonia en la escala del tiempo,
la sutileza en sus pliegues donde se acumula la esencia
de un horizonte que no sabe decidirse.
"Vivir
con el alma aferrada
a un dulce recuerdo
que lloro otra vez ...
Tengo miedo ..."
Interpreto vivir la vida en un cercano poniente
con matices que maduran el sentido de los días naúfragos
aprehendidos en los límites concisos de la memoria,
que se enfrenta a una desconocida revelación en el infinito perturbado.
No quedará tiempo posible para que el miedo me sorprenda.
(foto:wikipedia)
Mirando al mar

Bajo el palio de la luz crepuscular,
cuando el cielo va perdiendo su color,
quedo a solas con las olas espumosas
que me mandan su rumor.
Ni un lejano barquichuelo que mirar,
ni una blanca gaviota sobre el mar...
Yo tan sólo recordando la aventura que se fue,
la aventura que en tus brazos amorosos disfruté,
bajo el palio sonrosado
de la luz crepuscular.
Mirando al mar soñé
que estabas junto a mí.
Mirando al mar yo no sé qué sentí,
que acordándome de ti, lloré.
La dicha que perdí
yo sé que ha de tornar,
y sé que ha de volver a mí
cuando yo esté mirando al mar...
Mirando al mar soñé
que estabas junto a mí.
Mirando al mar yo no sé qué sentí,
que acordándome de ti, lloré.
La dicha que perdí
yo sé que ha de tornar,
y sé que ha de volver a mí
cuando yo esté mirando al mar...

22 de enero de 2010
El torbellino de la vida.
Otra banda sonora genial: la de la peli de François Truffaut, Jules et Jim, de 1962. Una historia fascinante de una relación triangular que se mantiene desde antes de la 1ª Guerra Mundial hasta los años treinta en una Europa convulsa. Una glosa poética al amor y la amistad. Truffaut filmó una novela de un escritor francés poco conocido, Henri-Pierre Roché, que ya por entonces era octogenario y no llegó a ver la peli acabada. Truffaut rodó luego otra novela de Roché, Las dos inglesas y el continente. Pero ésta de Jules et Jim es una cumbre en su obra por su delicadeza, su sensibilidad, la maestría en el rodaje, las interpretaciones sensacionales de Jeanne Moreau, Oskar Werner y Henri Serre. Es una historia tumultuosa, llena de pasión y sentido de la belleza, un juego de "afinidades electivas" de las que se habla en un momento decisivo y con un final extraño, sorprendente, serenamente trágico. La banda sonora acompaña todo el relato y culmina en esta canción.
El propio Truffaut diría años después que esta canción, Le tourbillon de la vie, contiene la clave de la peli.
20 de enero de 2010
Batuta de roble
Nadie reconoció la presencia de aquel hombre estirado, fibroso y de nariz puntiaguda que parecía olisquear el viento con cada giro del rostro.
Entregó su entrada y desapareció en la oscuridad de la platea.
Se escucharon estornudos acompañando al pasar de páginas del libreto en el que los invitados leían el programa a desarrollar.
Al levantar el telón se hizo la luz sobre el escenario que, derramándose como un líquido brillante, hizo surgir de la oscuridad una descomunal orquesta sinfónica desplegada ante los presentes como un muro en blanco y negro. Cada uno de los músicos parapetado detras de un pequeño atril sobre el que oscilaba, nerviosa, la primera página de un partirtura aún virgen.
En el centro, sobre un altillo, esperaba la batuta de roble del eminente director de orquesta.
Pasaron unos minutos y el propietario no apareció.
Los estornudos tornaron en silbidos al comprobar que aquella banda, antes orquesta, se desmoronaba ante la ausencia de director. Los músicos se miraban unos a otros atónitos al tiempo que escondían su vergüenza con ligeros ejercicios de afinación.
Nadie encontró al maestro y, con gran vergüenza, se devolvió el dinero de las entradas.
La prensa criticó con saña el engaño e hizo sangre con el director el cual tras esta pifia terrible nunca más dirigió.
El hombre estirado, fibroso y de nariz puntiaguda salió del edificio sonriente.
Entre las manos un maletín pequeño, del tamaño de una batuta de roble, oscilaba ligero al no tener nada que guardar en el interior.
Se alejó del teatro pensando en una vida sin partituras, con otra música, en la que se puede sonar sin un director.
Cómo hacer salir el sol.
¡Qué buena idea esta de las bandas sonoras en la vida de cada cual! Porque al hablar de bandas sonoras se mezcla la música con el cine, dos artes que casan perfectamente y que, de vez en cuando, nos afectan tan profundamente que, mirándolo en retrospectiva, vemos que quizá cambiaron nuestra vida. Son momentos extraordinarios, como revelaciones deslumbrantes que nos elevan y nos hacen mejores, incluso en contra de nosotros mismos. Aunque la vida sea corta, como el arte es larga, atesora uno estos momentos que, al final, son los que hacen que merezca la pena vivir. Basta con ver las maravillosas entradas que ha provocado el tema de este mes.
Cuando era adolescente fui a ver “Orfeo negro”, una peli de 1959, de Marcel Camus. Y quedé tan fascinado que volví a verla varias veces. Hasta que me la supe de memoria. Todo en ella me era nuevo: el mundo que reflejaba, la adaptación del mito de Orfeo y Eurídice, los actores, los paisajes… y la banda sonora. Toda. Aún la tarareo y retorno a esa época en que la música hacía salir el sol.
Después me hice mayor, pero jamás he olvidado esos rostros radiantes.
17 de enero de 2010
UNA GRAN(DE) CANCIÓN.

Aqualung my friend, don’t you start away uneasy.
Riders on the storm.
No hay nadie como tú, mi amol…
Spirits in the material world.
Porque yo…, nací en el Mediterráneo.
Lady Madonna, children at your feet.
Soy metálico en un jardín botánico.

I wanna know what love is; I want you to show me.
Eres tonto Simón, y no tienes elección; de tu cráneo rapao al cero quita esa gorra de obrero…
Welcome back my friends, to the show that never ends.
Acaso yo no sepa lo que digo, si elijo a una muchacha por amigo.
Here comes the sun, here comes the sun, and I say: It’s alright…
Find me somebody to love, find me somebody to love…
Me asomo a la ventana y eres la chica de ayer, jugando con las flores de mi jardín.

I wanna love you, and treat you right.
Bailando, me paso el día bailando…
Hey Jude, don’t make it bad; take a sad song and make it better…
Pero somos marionetas bailando sin fin, en las cuerdas del amor…
Y volver, volver, volver…
Stayin’ alive, stayin’ alive.
Hay una puerta niña, que la llaman del amor, donde bailan los luceros y la Luna con el Sol.
The answer my friend is blowing in the wind.

Esta es la historia de una muchachita de mejillas tiernas como galletitas…
You drive me crazy, uh uh.
Te recuerdo Amanda, la calle mojada…
You are so vain, you probably think this song is about you; you’re so vain…
Yo quiero que a mí me entierren como a mis antepasados.
Don't go breaking my heart.
Seré tu amante, bandido…
Trans Europe Express.
Don’t give up ‘cause you have friends.
Sex and drugs and rock’n’roll.
Al final de la Rambla me encontré con la negra flor.
You were meant to be here…, from the beginning.
Ooh, what a lucky man he was.
Hace falta valor, hace falta valor, ven a la escuela de calor.
Isn’t she lovely? Isn’t she wonderful? Isn’t she precious?
Si un día para mi mal viene a buscarme la Parca, empujad al mar mi barca con un levante otoñal y dejad que el temporal desguace sus alas blancas…
I want your sex…
Depende, de qué depende, de según como se mire todo depende.
Purple rain, purple rain. I only wanted 2 see u underneath the purple rain.
Strawberry fields forever.
Un clavé, un rojo rojo clavé…
I've been holding out so long. I've been sleeping all alone. Lord I miss you. I've been hanging on the phone. I've been sleeping all alone. I want to kiss you.
Y el animal que yo llevo dentro, te ama a ti.

All we are saying is give peace a chance.
Senza una donna, without a woman.
Knock, knock, knockin’ on Heaven’s door.
Psycho Killer qu'est-ce que c'est? fa fa fa fa fa fa fa fa fa fa; better run run run run run run run away; OH OH OH OH…
Relax, said the night man, we are programmed to receive. You can checkout any time you like, but you can never leave!
Buscaré otro mundo lejos del Sol, en las estrellas…
Imagine there no countries, it’s easy if you try.
Oh mar oscuro, mar oscuro ¿que pasó? Tú eras claro y transparente como yo.
And whispered in the sounds of silence.
You can tell the sun in his jealous sky, when we walked in fields of gold.
If you want my body and you think I'm sexy, come on sugar, let me know.
Boliviano clandestino, marihuana ilegal.
You give me the sweetest taboo.
Hey little girl is your daddy home? Did he go and leave you all alone?, uh huh I got a bad desire.Oh, Oh, Oh, I'm on fire.
Coral negro de La Habana, tremendísima mulata… Por un beso de la Flaca daría lo que fuera.
You gotta free me cuz I can't give the best unless I got room to move.
Y tu mirá se me clava en los ojos como una espá…
Oh happy day, oh happy day.

Sitting on the dock of the bay.
You see I've been through the desert on a horse with no name.
¿Dónde estabas entonces, cuando tanto te necesitaba…?
Funky cool Medina.
Ojalá que llueva café en el campo.
Then I realise, oh I realise that you are somebody else's guy.
Yo quiero verte danzar, como los zíngaros del desierto.
There must be some kinda way out of here, said a joker to the thief.
Chiquitita, no hay que llorar, las estrellas brillan por ti allá en lo alto, quiero verte sonreír para compartir tu alegría, Chiquitita.
Dirty deeds, done dirt cheap.
Vamos a tocar un rock’n’roll a la plaza del pueblo.
Soon oh soon, the Light; pass within and soothe this endless night.
Spanish bombs; yo te quiero infinito, yo te quiero, oh mi corazón.
If you don't know me by now you will never never never know me.
Busco un centro de gravedad permanente que no varíe lo que ahora pienso de las cosas, de la gente.
The first cut is the deepest.
Vente conmigo niña por el romero en flor...
Hey, hey, may, may; rock'n'roll is here to stay.
Tienes ya 20 años, cuerpo de ola, y tu padre no quiere que salgas sola.
Voulez-vous coucher avec moi ce soir?
I can't live with or without you.
We are just two lost souls swimming in a fish bowl, year after year, wish you were here...
15 de enero de 2010
La leyenda del tiempo

El soñaba sobre el tiempo
Flotando como un velero
Nadie puede abrir semillas
En el corazón del sueño
El tiempo va sobre el sueño
Hundido hasta los cabellos
Ayer y mañana comen
Oscuras flores de duelo
El soñaba sobre el tiempo
Flotando como un velero
Nadie puede abrir semillas
En el corazón del sueño
Sobre la misma columna
Abrazados sueño y tiempo
Cruza el gemido del niño
La lengua rota del viejo
El soñaba sobre el tiempo
Flotando como un velero
Nadie puede abrir semillas
En el corazón del sueño
Y si el sueño finge muros
En la llanura del tiempo
El tiempo le hace creer
Que nace en aquel momento
El soñaba sobre el tiempo
Flotando como un velero
Nadie puede abrir semillas
En el corazón del sueño
El soñaba sobre el tiempo
Flotando como un velero
Nadie puede abrir semillas
En el corazón del sueño
7 de enero de 2010
LA BANDA SONORA DE MI VIDA.
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-Chopin - Polonaise N.6 Op.53 (Rubinstein)
Cuando era pequeña, estudié piano, a los once años me cansé de tanto estudiar y lo dejé y casi 20 años más tarde, seguí con mis estudios de piano cuando vivía en Venezuela, en el conservatorio de La Universidad en Valencia-Venezuela. Llegué hasta el 6º año, ahí me planté, ya no seguí más, no me veia capaz , era como si supiera que hasta ahí podía llegar. Creo que yo misma me puse mis propias limitaciones.
Siempre, me ha gustado la música clásica. Cuando quiero concentrarme y pensar, oigo a Mozart, concretamente sus sonatas para piano me trasladan a un mundo diferente, un mundo en el que todo es posible y soñar, ya lo sabéis, no cuesta nada, solo hay que cerrar los ojos y dejarse llevar.
Con la música de Chopin me pasa lo contrario, sobre todo con "La Polonesa"la oigo y me transporta a la realidad, me catapulta a la lucha, al campo de batalla, me enseña a no desmayar, a seguir, a gritar, me alimenta mi espíritu combativo y me recuerda que sigo siendo la que siempre he sido, que no he cambiado, que tengo los mismos objetivos y las mismas ganas de conseguirlos.
Su música no me deja olvidar mis sueños, no me deja envejecer, me mantiene viva, alerta y con ganas de lucha, de seguir superando etapas, su música me habla, de mi, de mi interior, de mi yo intimo. Su música me renueva, me embriaga sin apartarme de la realidad y me vuelve nostálgica y romántica y me obliga a cerrar los ojos y perderme en mi realidad interior.
Cuando cierro los ojos y escucho a Chopin, los sueños de antes y de ahora, se agolpan desordenadamente, todos a la vez, me sacuden y algunos me riñen porque se sienten olvidados y me recuerdan que siguen ahí, esperando que yo los lleve a cabo.
Tú no sabes
6 de enero de 2010
Sandro de América

Moon over Bourbon street
La felicidad que se encuentra en los pequeños hechos cotidianos, conforma casi sin darnos cuenta parte de nuestra vida .
El poner la radio en el coche es un acto que realizamos de manera casi institiva, el tarareo en la cocina, o en la ducha conforman esos pequeños momentos de felicidad.
Después ya hay temas, que por su especial significación se mantienen vivos en una parte de nuestra cabeza para recordarnos esos momentos que se convirtieron en especiales y nos acompañaran siempre.
Os dejo tres canciones que han tenido un especial significado para mi,.La primera de Sting, es el recuerdo de la época más feliz de mi vida. La segunda, de Queens, es un tributo a la libertad y la tercera, Fito y Fitipaldis, la demostración de que actualmente se hace también, muy buena música .
Eritia
5 de enero de 2010
Aquellas pequeñas cosas...
El piano.
4 de enero de 2010
Te quiero, Te quiero de Nino Bravo
Lo que el viento se llevó

Me ha venido bien recordarlo, gracias por el tema del post.
Me hubiese gustado poneros un enlace del tryler de la película de los que hay en you tube, pero no he sido capaz de subirlo.
Besos,
Mary.
3 de enero de 2010
Nino Bravo, una voz para el sentimiento
Esta canción siempre despierta en mí un sentimiento especial, una mezcla de añoranza, pena, amor, sueños ...
Dejaré mi tierra por ti
dejaré mis campos y me iré
lejos de aquí.
Cruzaré llorando el jardín
y con tus recuerdos partiré
lejos de aquí.
De día viviré
pensando en tus sonrisas;
de noche las estrellas me acompañarán.
Serás como una luz
que alumbre mi camino;
me voy pero te juro que mañana volveré.
Al partir
un beso y una flor,
un te quiero, una caricia y un adiós.
Es ligero equipaje
para tan largo viaje;
las penas pesan en el corazón.
Más allá
del mar habrá un lugar
donde el sol cada mañana brille más.
Forjarán mi destino
las piedras del camino;
lo que nos es querido siempre queda atrás.
Buscaré un hogar para ti
donde el cielo se une con el mar
lejos de aquí.
Con mis manos y con tu amor
lograré encontrar otra ilusión
lejos de aquí.
De día viviré
pensando en tus sonrisas;
de noche las estrellas me acompañarán.
Serás como una luz
que alumbre mi camino;
me voy pero te juro que mañana volveré.
Al partir
un beso y una flor,
un te quiero, una caricia y un adiós.
Es ligero equipaje
para tan largo viaje;
las penas pesan en el corazón.
Más allá
del mar habrá un lugar
donde el sol cada mañana brille más.
Forjarán mi destino
las piedras del camino;
lo que nos es querido siempre queda atrás.
Al partir
un beso y una flor,
un te quiero, una caricia y un adiós.
Es ligero equipaje
para tan largo viaje;
las penas pesan en el corazón.
Más allá
del mar habrá un lugar
donde el sol cada mañana brille más.
Forjarán mi destino
las piedras del camino;
lo que nos es querido siempre queda atrás.
Al alba
(Luis Eduardo Aute)
Si te dijera, amor mío,
que temo a la madrugada,
no sé qué estrellas son éstas
que hieren como amenazas
ni sé qué sangra la luna
al filo de su guadaña.
Presiento que tras la noche
vendrá la noche más larga,
quiero que no me abandones,
amor mío, al alba,
al alba, al alba.
Los hijos que no tuvimos
se esconden en las cloacas,
comen las últimas flores,
parece que adivinaran
que el día que se avecina
viene con hambre atrasada.
Miles de buitres callados
van extendiendo sus alas,
no te destroza, amor mío,
esta silenciosa danza,
maldito baile de muertos,
pólvora de la mañana.
2 de enero de 2010
Dream a little dream of me
1 de enero de 2010
El Danubio Azul
El Concierto de Año Nuevo de Viena.
Una de las partituras de la banda sonora de mi vida.
...El Danubio Azul...
...le dice adiós a la Astronomía del 2009.
Salut para este año!
Desde los bosques
Las melodías que un día nos llenaban hoy puede que no lo hagan. Por contra, temas que pasaron desapercibidos en un momento, al siguiente puede que sean, precisamente, los que más nos llegan al corazón.
¿Habéis tratado de entender por qué?
Una nota junto a otra nota y junto a otra más, porque sólo se trata de notas, ¿o no?
Pero la música no sólo nos trae recuerdos de tiempos y de las personas con los que los compartimos. También nos puede transportar, con sólo cerrar los ojos, a otros lugares. Es su magia.
Hoy, para celebrar el año nuevo, nos vamos entre árboles:
John Williams - Victory Celebration (Return of the Jedi, 1983)
Mike Oldfield - The Voyager (The Song of the Sun, 1996)
Kings of Convenience - Scars on Land (Declaration of Dependence, 2009)

