Hoy se celebra el día mundial contra la desertificacion y la sequía, paseando por los blog que soy seguidor, he encontrado esta entrada que pertenece al blog de Beatriz Salas, http://beatrizsalas10.blogspot.com/ que me ha encantado, dice:
¡¡¡Gotitas de Amor!!!
“Había un incendio en un gran bosque de bambú; el incendio formaba llamaradas impresionantes, de una altura extraordinaria; y una pequeña ave, muy pequeñita, fue al río, mojó sus alas y regresó sobre el gran incendio, y las empezó a agitar para apagarlo; y volvía a regresar y volvía a ir una y otra vez; y los dioses que la observaban, sorprendidos la mandaron a llamar y le dijeron:
- Oye, por qué estás haciendo eso? Cómo es posible? Cómo crees que con esas góticas de agua puedas tú apagar un incendio de tales dimensiones?
- Date cuenta: No lo vas a lograr. –
Y el ave humildemente contestó:
“El bosque me ha dado tanto, le amo tanto, yo nací en él, este bosque me ha enseñado la naturaleza. Este bosque me ha dado todo mi ser. Este bosque es mi origen y mi hogar y me voy a morir lanzando gotitas de amor, aunque no lo pueda apagar”.
Los dioses entendieron lo que hacía la pequeña ave y la ayudaron a apagar el incendio”.
Anónimo
Gracias Beatriz por dejarnos compartirlo

Me recuerda, Emilio Manuel, aquel anciano que con dificultades y parsimonia se agachaba para lanzar al agua, una a una, las estrellas de mar que la marea había varado en la playa. Ante la extrañeza de un niño que observó al anciano le preguntó: ¿Pero qué hace, no ve que no podrá salvar al millón largo de estrellas que hay en la playa? Y el anciano, agachándose de nuevo, lanzó una al agua y le respondió: Pero esta se salvó.
ResponderSuprimirMuchas veces nos refugiamos en la inmensidad que nos desborda y nos quedamos de brazos cruzados, pero estas dos lecciones hablan de otro punto de vista.
Saludos cordiales.
Cuando leí esta narración lo primero que me vino fue lo de San Agustín intentando meter el agua del océano dentro de un hoyo.
ResponderSuprimirEs que gota a gota se puede llenar todo y gota a gota vaciarlo.
ResponderSuprimirLo que pasa es que no tenemos tanto tiempo.
Que bella narración. Así es pues, si cada quien aporta su grano de arena, tendremos montañas...y en la unión la fuerza. Por eso nosotros, quienes escribimos públicamente, estamos llamados a concientizar, a informar, a abrir si se quiere los ojos a aquellas personas que no han visto aún lo importante que es preservar nuestro medio ambiente, ayudar a los animales, plantas, a las distintas especies que sufran por la acción desmesurada del hombre y a hacer ver que podemos convivir sin dañar nuestro medio y a comprender que la tierra no nos pertenece, nosotros somos parte de ella.
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