Angélica Mora
Tenemos al frente
acerado
un muro helado,
petrificado
lleno de lamentos
y alrededor descontento
por los cielos altos
cerrados.
No entiendo este dolor...
el gemir plañidero
ante la vida
un rasguñar de tierra carcomida
que me llena de angustia y dolor.
¿Por qué no luchar todos juntos
en campañas anunciadas
contra la Tierra triste
y dañada
y recuperar
de a poco
todo el perdido esplendor?
Para ello se necesita apoyo
voluntad
y mucha fuerza adjunta
para ver como el esfuerzo
apunta
a sanear el mundo actual
en desarrollo.
El único planeta que tenemos es éste. Salvémoslo, pues.
ResponderSuprimir¡Salud!
GRACIAS, RAFAEL ANGEL....
ResponderSuprimirsi. el esfuerzo de todos.
ResponderSuprimirNo debemos dejar de escribir acerca del amor a nuestro planeta, es nuestra casa y en él se encuentramadre La Naturaleza...bello poema y gracia spor compartirlo.
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