
Nací muerto. Me bautizaron de inmediato en lo que parecía mi último hálito de vida. Sin embargo, aquel recién nacido se resistía a expirar. Con el tiempo y ante la insistencia en agarrarme a la vida me bautizaron de nuevo con invitados. Con el discurrir de los años y puede que por aquel nacimiento advirtieron que mi sistema inmunológico ante cualquier infección atacaba a su propio organismo. Eso se tradujo en dos enfermedades inmunodeficientes, diabetes I y colitis ulcerosa.
Ambas estan domadas hasta el extremo de llevar una vida completamente normal. Hasta hace unos años creí que ese empecinamiento por la vida era Inteligencia Emocional y no es así, Goleman me lo dejó claro: una cosa es el instinto de supervivencia, que sin duda lo tengo muy arraigado, y otro la Inteligencia Emocional.
Mi exigencia conmigo es tan elevada que obstruye mi pensamiento y me impide dormir muchas noches, los errores no me los perdono sino que me horadan, cualquier mala noticia me afecta el doble que a los demás y me puede sumir en un estado melancólico o de instrospección, es tanta mi timidez que mi corazón galopa cuando me dirigo a un desconocido.
Desde que comencé a compartir fotos y textos comencé a apreciarme más y sobre todo a conocer posibilidades de mí ser ocultas, me abrió lugares de mi imanación en los que encontrar refugio. Encontré un camino interior y entendí que mi motivación no es alcanzar la felicidad. Si la felicidad es para otros una meta quiero que para mí sea un medio creativo y quiero que la sonrisa sea la moneda de uso diario para interrelacionarme.
¿Por qué este desbalanza, por qué me agarro como nadie a la vida y la disfruto tan poco?
Y en esas estoy, amigos, deseando aprender y mejorar cada día.
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Foto propia, se trata de una dimorphoteca de los Jardines de Aranjuez
El auto descubrimiento es algo que apasiona.
ResponderSuprimirSe descubren fascetas escondidas que no se pensaba que existieran.
De ahí a la poesía es solo un suspiro de las manos, que se unen al pensamiento.
Mil gracias
... y la flor -un cosmos- es preciosa, ingenua en su blancura.
ResponderSuprimirSi para amar hay que amarse a uno mismo, para conocer al otro también tenemos que empezar por los cimientos. Una confesión que no sólo te libera, sino que te engrandece a ojos de todos. ¡Ánimo y adelante!
ResponderSuprimirUn magnifico cierre de tema que refleja tu fortaleza de caracter, y nos revela que como base para conocer a los demás, es primordial conocerse a uno mismo como tu te conoces, lo que te permite tener la llave para interelacionarte con una sonrisa.
ResponderSuprimirUn fuerte y calido abrazo
La felicidad no puede ser una meta en sí misma, esa es mi opinión...la felicidad son esos pequeños momentos que debemos disfrutar y que nos hacen sentirnos plenos. No tengas miedo a relacionarte, no te infravalores jamás, porque nadie, pero nadie, vale más que tú en términos absolutos. Y, sobretodo, con esas ganas de vivir y valor que le pones y que ya quisiéramos muchos. Mi admiración
ResponderSuprimirMil estrellas de alegría y fuerza
Sherezade
Leo, me emociono y callo...
ResponderSuprimirSon todos ustedes muy amables. Perdón por los problemas de edición de la entrada, resueltos ahora.
ResponderSuprimirAbrazos.
precioso estoy tambien en obolog mirame si quieres luciaubeda.obolog.com mi correo es espejolucia@hotmail.com doy en face tambien quiere decir que todos marcamos un algo y un aquel yo a estas alturas llena de operaciones solo quiero paz pero si cualquier mala notica me afecta el por que averigua y de dormir poquito
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