Al aceptar el compromiso de proponer y llevar adelante el tema durante el mes de abril me hice varias reflexiones. Una, aclararme a mí misma que no era un lugar en el que tuviese que demostrar ni mis conocimientos, ni mi “sapiencia”; y la otra fue sobre la baja participación que hay. Un blog con tantos seguidores, ¿por qué tiene tan pocas publicaciones? Y, sobre todo, ¿por qué hay tan pocos comentarios? ¿Será porque los temas son muy especializados? ¿Será …? ¿Se le podría dar vida al blog? ¿Cómo?
Una vez hechas esas reflexiones, el paso siguiente era buscar tema y ver cómo lo llevaba adelante.
¡El tema! Hay muchos temas que me apasionan, pero a los demás ¿les interesarían?
Por mis reflexiones anteriores debía elegir un tema que no fuese muy especializado, tenía que ser un tema actual, popular y, por qué no, incluso polémico, sobre el que todo el mundo pudiese hablar, o mejor, publicar sin mucho esfuerzo.
¿Cómo llevarlo adelante? Llegado a este punto no me parecía correcto empezar publicando lecciones magistrales. Lo haría utilizando un método muy usado en la enseñanza, las preguntas, eso es, utilizaría poemas, relatos sencillos (incluso pueriles), narraría experiencias con el solo hecho de dar pie a un interrogante con el que terminaría y que sería lo fundamental de la publicación y, así, eso suscitaría debate y motivaría a quien lo leyese a comentar.
¡Ah! Y si narraba cosas de mi país podía ser que se animasen a contarnos cosas de otros países y así podía haber un intercambio cultural muy interesante.
Y así, poco a poco, elaboré la unidad didáctica que iba a desarrollar durante el mes de abril en la que había unos objetivos, unos contenidos, una metodología y una evaluación. La evaluación, que es lo que falta, me la voy a guardar para mí, ya que uno de los objetivos de la evaluación es corregir los fallos para que no se vuelvan a cometer la próxima vez. Pero no habrá próxima vez ya que con anterioridad le he manifestado a nuestra coordinadora el deseo de dejar el grupo.
Aunque sí me gustaría añadir que, quizás, el título que he elegido no ha sido el más acertado ya que ha permitido que ciertas intervenciones hayan tomado unos derroteros que yo no tenía previsto, lo que, a su vez, ha hecho que algunas de las publicaciones que sí tenía preparadas no vieran la luz. Además, le ha restado el carácter popular que pretendía darle cuando lo programé.
Cerrando tema:
Los grandes filósofos y pensadores seguirán elaborando excelentes teorías, pero si los que gobiernan no elaboran unos planes de formación para el profesorado que estén de acuerdo con ellas y unos planes de enseñanza que vayan de acuerdo con los cambios que está experimentado la sociedad, y si los profesores no son conscientes de que ellos, juntos con los padres, son los verdaderos artífices del cambio, las grandes teorías, por muy buenas e interesantes que sean, sólo serán eso, teorías.
“Educad a los niños y no será necesario castigar a los hombres”
Pitágoras













