Expresarme en lo correcto o expresarme en lo impaciente.
He leído unas hojas del libro de matemáticas, de ciencias y demás materias.
Mi madre con reproche insinúa que tome los libros, que retome y estudie.
Cuánta razón ha tenido, pero no pude dejar de tentarme y en un
descuido de ella le he tomado sus libros.
Entre ellos descubrí a Pablo, a Julia, a Gustavo, a Paulo y a unos
cuantos mas,que enamorados de la poesía le escribieron a la vida y al amor.
Hoy no me acuerdo del libro de ciencias, solo me acuerdo de los
libros con poesía que mi madre recitaba para que sueñe dormida o
despierta, eso no importaba, para que los versos resuenen y hagan
eco en mi mente y así los libros me llamaran.
Porque una mente ocupada, bien ocupada por un libro, oxigena el
alma, le da sueños y esperanzas, un libro ha de transportarte a lo
más alto y a lo más lejos sin moverte de casa
decía ella… y así los libros ocuparon un lugar en mí, para aprender
a soñar despierta infinitamente.

Bellísimo texto y bellísimo el contagio materno. Los padres, más que los maestros, tenemos el deber de orientar a los hijos hacia la lectura, a descubrirles ese mundo fantástico que sólo está en los libros. Un abrazo.
ResponderEliminarMuchas gracias Francisco por su comentario, siempre con tanto respeto y ternura de su parte.Un fuerte abrazo.
Eliminarme gusta tu blog y tus textos- Tiene el sabor de mis recuerdos-
ResponderEliminarQue bueno que te guste mi blog, también lleva el sabor de mis recuerdos.Tu blog me gusta, es interesante.
EliminarSaludos desde Argentina.
Un texto precioso impregnado de enseñanzas y amor maternal. Me ha encantado.
ResponderEliminarUn fuerte abrazo
Gracias Nerim, gracias a vos, a este espacio que me han brindado.
EliminarUn fuerte y cálido abrazo!
Hola.
ResponderEliminarEs verdad: ya me acuerdo muy poco de los libros de texto de mi adolescencia, de mi juventud; muy pocas cosas se quedaron grabadas.
Cuando "lees" por obligación y no por gusto, eso no permanece.
Sí permanecen, en cambio, algunas lecturas que realicé en la misma época por puro placer de leer.
Y sigo revisándolas de vez en cuando. No así con un libro de Física o de Filosofía.
Muchísimas gracias por tu aportación y un saludo.
Hola,muchas gracias secretario, un gusto conocerle por medio de TRAZANDO y un gusto leer sus textos.
EliminarSaludos desde mi Argentina.
Que cierto lo que dices, es imposible olvidar lo que se lee con tanto placer y felicidad. Los libros alimento de la imaginación y de la creatividad, la mejor forma de viajar por mundos imaginados e inimaginados. Nada mejor que leer un libro para soñar...
ResponderEliminarUn abrazo
Hola Patricias, un gusto de compartir "Trazando" contigo y de seguir viajando por el incalculable universo que nos ofrecen los libros.
EliminarUn abrazo a vos también.