
El amor eterno es
un mal concepto generado por poetas de otra época con la intención de promover
la fidelidad femenina, porque la del otro género es cuestionable…El amor solo
es eterno en esencia pero si existe ese gran amor que muchos aún buscan y otros
ni siquiera creen que exista. Cuando el amor llega la primera vez nos creemos
invencibles, valientes para enfrentar todo y a todos…
No es que un día te
despiertes y digas..”Hoy es un buen día para enamorarme” y salgas decidida a la
calle y mires en la dirección que quieras y apuntes ”Ese es el hombre de mi
vida”…..pues no, eso no funciona así, como tampoco es verdad que el amor llega
solo una vez, pero cada vez que te toque te dejará una pastilla de menta en el
corazón que te hará recordarlo toda la vida…hablo de los buenos amores lógicamente…los
otros te dejaran un virus de incontinencia urinaria de forma perpetua...
La primera vez que me
enamoré tenía menos de la mitad de mis años, iba disfrutando de la vida como
para preocuparme por lo que pronto me iba a suceder… Entonces lo vi...Yo no sabía su
nombre y segundos antes ni su existencia, pero al mirar esos ojos color café
claro, supe que todo lo que conocía estaba mal, por el simple hecho de que él
no estaba en ninguna de esas cosas….y me enamoré, así de simple y sencillo...hasta
que se marchó y mi felicidad con él…

Ahora dejando de
suspirar un poco al recordar, sigo caminando por mi vida y me encuentro en
varios lugares diferentes sin su compañía, con otras compañías, sin que cada
movimiento que realizara en el pasado se acoplara a su rutina, cada respiración
mía, cada palpitar de este corazón ya no estaba acompasado con su ritmo porque
mi corazón ya no le pertenecía…pero su recuerdo es algo que siempre estará
aquí, siempre será una parte de mi pasado, de mi historia, una parte importante
de mí. Y siempre, en cualquier lugar que esté voy a sentir un cariño inmenso
por él, pero ya no es amor.
Porque sucedió de
nuevo…un día el amor me encontró otra vez, aunque para ser sincera yo no andaba
perdida. De nuevo pude sentir como mi corazón le pertenecía a alguien completamente.
Era más suyo que mío. Yo no tenía control sobre este, en cambio él podía
provocar que latiera frenéticamente o que simplemente se detuviera con uno solo
de sus mensajes…
Empecé a garabatear
su nombre en las servilletas de cualquier café, atenta al sonido de sus labios
y de sus canciones, cada momento a su lado era la conjugación de todas las
constelaciones y mil tormentas se desataron nuevamente desde el centro de su
boca…una boca que me quedaba tan cerca y a la vez tan distante
Y lo amé, como amé
hace mucho tiempo a un amor que parecía ser eterno…pero eterno solamente son
las estrellas y son en ellas en donde lo busco cada noche para encontrar en
cada uno de sus destellos un beso que me sorprenda y me haga sentir que la
mayor sorpresa que me he llevado en esta vida fue volver a enamorarme…porque la
vida es así, está llena de sorpresas..

Verdaderamente la vida te da sorpresas.
ResponderEliminarUn abrazo.
Si, como dice Pilar, la vida nos da sorpresas, unas veces son buenas y agradables otras no tanto, pero sorpresas al fin y al cabo que nos mantienen en alerta.
ResponderEliminarUn fuerte abrazo
Seda y humo, me encanta que hayas elegido el tema del amor para el camino trazado. Creo que es así, el amor no es algo que elegimos, es un flechazo incontrolable y, como dijo Platón allá lejos y hace tiempo, es una especie de "locura".
ResponderEliminarY lo vivimos apasionadamente hasta que la flecha de Cupido nos libere, aún vivos si tenemos suerte, para volver a la vida "normal". El amor se hace humo...es delicado como la seda, pero fuerte. Gracias por tu hermoso relato, abrazos, Sylvia